Jaque mate de AMLO

La designación de 32 coordinadores estatales de los programas de desarrollo en la gestión de Andrés Manuel López Obrador, cayó como balde de agua fría a varios mandatarios de las entidades federativas al sentirse amenazados, por considerar que el virtual presidente electo pretende imponer a gobernadores paralelos.

Pero el anuncio generó mayor desconcierto al figurar entre ellos algunos nombres de ex candidatos a gubernaturas en el proceso electoral de 2016, ganadas por el PRI, como es el caso de Lorena Cuéllar Cisneros en Tlaxcala y el de Delfina Gómez en el Estado de México. Con esta jugada el tabasqueño dio jaque mate.

El gobernador tlaxcalteca no solo estará enfrentando a una oposición en el Congreso local con mayoría morenista, sino también a esta nueva figura, cuyos alcances aún son incomprensibles, por eso el desconcierto, porque se desconoce la magnitud del poder con el que estos coordinadores serán dotados y si con su función trastocarán la soberanía de los estados, porque sus facultades aún no quedan muy claras, solo se ha referido que vigilarán los programas y sustituirán a los delegados de las dependencias federales. Sin duda tendrán un peso importante.

Marco Antonio Mena Rodríguez se preguntará nuevamente ¿Y ahora qué? Llegará el momento en que se verá frente a frente con su principal contrincante en 2016 (en caso de que aún no lo haya hecho) y tendrá que establecer una relación en torno a la que ya hay una gran expectación en cuanto a los términos en que ésta se dará.


Por otra parte, el nombramiento vigoriza la aspiración de Lorena Cuéllar rumbo a los comicios de 2021. Trae consigo tres elecciones consecutivas: la federal de 2012, cuando ganó la senaduría por el PRD; la local de 2016, en la que fue derrotada, y la de este 2018 en la que consiguió la diputación federal en el distrito 03 por Morena. Sin embargo, todavía falta camino para llegar al próximo proceso electoral local; aunque tan luego trascendió la noticia de esta nominación, sus seguidores desearon verla despachando en Palacio de Gobierno, pero sus incondicionales la consideraron ya gobernadora.