Irregularidades en la USET

El asunto de la docente Magdalena Piscil Baleón podría ser un caso más de posibles irregularidades en la Unidad de Servicios Educativos de Tlaxcala (USET), de lo contrario ¿cuál es la razón de su negativa a reinstalar a la profesora en su centro de trabajo?

De acuerdo con la profesora –quien mantiene una huelga de hambre en el zócalo capitalino por esos hechos–, desde 2016 la Junta Local de Conciliación y Arbitraje (JLCA) falló a su favor sobre una demanda laboral que interpuso por despido injustificado. Desde entonces, la instancia laboral ha emitido tres órdenes a la USET para que se cumpla su dictamen.

Y en ese mismo número de veces, las autoridades del sector se han negado a atender el mandato legal con argumentos inverosímiles, por decir lo menos. Según reveló la profesora, en una ocasión la excusa que le dieron fue que el domicilio donde se encuentra la primaria en la que debe ser reinstalada estaba equivocado.


La negativa de la dependencia para proceder a su reinstalación hace sospechar a la profesora que su plaza ya fue asignada a otra persona y su clave presupuestal cancelada, lo que de ser cierto representa una irregularidad, pues al existir un proceso legal, ambas debieron haber sido “congeladas” hasta existir un fallo definitivo.

De ser esa la razón, la USET enfrentará un problema mayor para cumplir con el mandato legal de la JLCA, en virtud de que ahora la asignación de plazas en el subsistema de educación básica debe ser por concurso. Quizá por eso la oferta que le han hecho a la profesora, como única posible, es su liquidación.

Este no es el primer asunto que refleja posibles irregularidades que heredó la administración encabezada por Tomás Munive Osorno en la USET. También está el cobro de cuotas sindicales y para el ISSSTE que se hizo de 2014 a 2016 a los 15 profesores del subsistema de Telebachillerato y que nunca fueron reportadas a esas instituciones. Ambos casos deben ser investigados para el deslinde de responsabilidades.