Instrucciones a destiempo

Conforme se acerca la jornada electoral del 1 de julio, la preocupación y la desesperación empiezan a hacer presas a los funcionarios públicos estatales metidos a operadores políticos, pues tienen la encomienda principal de trabajar para llevar al triunfo a José Antonio Meade en la contienda por la Presidencia de la República, pero la realidad es que el trabajo de articulación parece que ha empezado a destiempo.

El que cobra como secretario técnico del gobernador se ha dado a la tarea de exigir a cada uno de los funcionarios públicos que tienen cargos de mandos medios hacia arriba que deben garantizar el triunfo sí o sí en la sección electoral donde radican y sumar los votos que más puedan a la causa del candidato presidencial de la coalición Todos por México.

En tanto, a los servidores públicos ya se les dio la orden de integrar las listas con al menos 10 personas que se comprometan a votar por Meade. Estas relaciones de votantes las debieron entregar el pasado lunes.


A nadie debe extrañar esta forma de hacer política, pues en el PRI, PAN, PRD y Morena, donde estas fuerzas electorales son gobierno, la práctica es la misma, ya que se aprovecha la estructura gubernamental para allegar votos a sus candidatos.

Sin embargo, al interior del gobierno es evidente la falta de conocimiento sobre sus activos políticos ya que por la orden de que cada funcionario debe ganar su sección electoral evita que se desaproveche la fortaleza que tienen en otras demarcaciones, sobre todo porque la mayoría no necesariamente radica en el lugar de donde es originario.

Al llamado del dirigente nacional de PRI, René Juárez Cisneros, a la militancia de realizar una tregua a sus diferencias y salir unidos a trabajar en la recta final de esta contienda, se debería sumar el exhorto para dejar atrás actitudes déspotas, autoritarias y engreídas en quienes se ha depositado la encomienda de allegar los votos a la cauda tricolor.

La salida de Minerva Reyes Bello del IDET qué tanto perjudica en esa tarea, pues el pago de un compromiso político del mandatario a un empresario de la Ciudad de México parece que no se da en el momento idóneo en este proceso electoral.