Inicio de año para las mujeres

El año 2013 se fue con muchos pendientes en materia de derechos de las mujeres, se terminó con una supuesta reducción de penas para las mujeres que decidan abortar y cuyo decreto fue anunciado en el marco del Día Internacional en contra de la Violencia hacia la Mujer, el cual sólo es una simulación de corrección ante el juicio de acción de inconstitucionalidad por la reforma al Código Penal del estado en 2012 que criminalizó el aborto, incluso cuando éste se prescribía por riesgo de la salud de la madre.

Resulta indignante como fue que en el marco de un día mundialmente importante, en el que se emprenden acciones para erradicar la violencia hacia la mujer, la pasada Legislatura dijese que con dicha modificación al Código Penal se sumaban a las acciones emprendidas en pro de este importante sector de la población. Es indignante que mencionara que con ello se contribuía a la erradicación de la violencia cuando de fondo es muy claro que se sigue criminalizando y culpabilizando sólo a las mujeres por decidir continuar o no con un embarazo; la violencia institucional y estructural es muy clara cuando los ex diputados pretendieron ser benevolentes ante un problema social que se gesta desde una construcción patriarcal cuando únicamente responsabilizan a las mujeres del embarazo.

La armonización legislativa desde los derechos de las mujeres y la perspectiva de género sería garantizar a las mujeres vivir libres de violencia en el ámbito de lo familiar, laboral, escolar, comunitario e institucional; ejemplo de ello sería garantizar que el derecho a los alimentos, a la educación, a la salud y a la vida digna sea real para los miles de niños y niñas que son abandonados a la suerte por su padre o por un progenitor que no tiene la sensatez de reconocer que fue parte de la concepción de un embarazo.


Legislar por las mujeres sería tipificar el delito de violencia familiar como grave en este estado, que es el décimo lugar a nivel nacional con altos índices de violencia hacia la mujer; legislar para las mujeres es garantizar que se apliquen las órdenes de protección para protegerlas ante la violencia eminente que viven por sus parejas; legislar es oír a las miles de mujeres que denuncian la violencia y no son atendidas, que son culpabilizadas y revictimizadas; legislar para las mujeres sería garantizar un Tlaxcala libre de cualquier tipo de violencia hacia las mujeres.

Legislar en materia de derechos de las mujeres sería haber cumplido con una sentencia por omisión legislativa en materia de derechos de las mujeres a la cual estaba obligaba la LX Legislatura.

Sin embargo no fue así y 2013 concluyó con una grave violencia institucional y estructural por parte de dos poderes de gobierno como fue el Legislativo por incumplir una sentencia por omisión y el Judicial que se hizo omiso de hacer cumplir su propio mandato. Por lo que ahora este 2014 inicia con muchos pendientes y retos para estos dos poderes, que tienen la obligación de garantizar el derecho de las mujeres a vivir libres de violencia.

También 2014 inicia con preocupación ante un Código Penal Único y el sistema de juicios orales a aplicarse, los cuales hasta no ser implementados podrán dejar ver si fueron elaborados desde la perspectiva de género y derechos de las mujeres; de no ser así, implicará un grave retroceso en materia de derechos de las mujeres particularmente a vivir libres de violencia.