Informe de claroscuros el de Mena

El primer año del ejercicio constitucional del gobierno de Marco Antonio Mena Rodríguez ya concluyó; mañana martes, con la rendición de un mensaje ciudadano a propósito de su primer informe de labores, bajará el telón de las acciones, medidas, reacciones y proyecciones de su administración durante este 2017.

Es más fácil ser historiador que profeta y clarividente, pero este informe seguramente tendrá claroscuros, porque habrá que dar cuenta de aquellos pendientes. Ejemplo de ello es el programa más ambicioso de becas educativas en la historia de Tlaxcala que aseguró crearía en su administración; también no sabemos qué ha pasado con la implementación y puesta en marcha del Instituto de Profesionalización Docente.

Falta establecer la red estatal de cámaras de video vigilancia para coadyuvar con la seguridad de los tlaxcaltecas, no sabemos qué o cómo va la creación del mando único de policía ni se ha concretado el gobierno digital, ese que diría adiós a la cultura de la fotocopia.


No todo ha sido malo, eso es ver el vaso medio lleno o medio vacío. El gobernador se comprometió a crear 5 mil empleos anuales, pero al cierre del mes de octubre la entidad superó en casi 50 por ciento lo ofertado, pues hasta ese mes se habían creado 7 mil 346 nuevos empleos, lo que propició un nuevo máximo histórico de 98 mil 260 trabajadores asegurados en Tlaxcala.

Ahora el pendiente será elevar las condiciones y calidad de estas fuentes de empleo, con más y mejores salarios y prestaciones.

En su toma de protesta, el gobernador anunció que “habrá tres grandes líneas de trabajo que orientarán las acciones durante mi gobierno y que están ligadas por el propósito de mejorar las condiciones de miles de familias tlaxcaltecas: nuestro triángulo de prioridades Educación–Salud–Empleo, para mejorar las condiciones de niños, mujeres, jóvenes, estudiantes, campesinos, obreros, personas con discapacidad y nuestros adultos mayores”.

Quizá no se advierten los avances como muchos quisiéramos. Sí, a su descargo se podrá decir que apenas va un año de su administración y que habrá tiempo para alcanzar todas sus propuestas, al final de cuentas, éstas se hicieron sin definir una ruta de tiempo.

Pero también es cierto que ahora tendrá menos de cuatro años para hacerlo y el plazo puede ser menor, sobre todo si se toma en cuenta que 2018 será electoral y la continuidad de su partido en la titularidad del gobierno federal está en duda, así que Marco Mena, en dichos comicios, se juega la viabilidad de su proyecto.