Indiferencia de autoridades y descargas industriales en el Atoyac acaban con la empacadora de hortalizas de la zona sur de Tlaxcala

Tania Escobar Fuentes

Considerado como el proyecto que detonaría la economía de los horticultores de los municipios de Tepetitla, Natívitas e Ixtacuixtla, la lavadora y empacadora de hortalizas que se puso en marcha en 2003 ha fracasado, como resultado de la falta de apoyo de las autoridades de los tres niveles de gobierno y por la contaminación del río Atoyac, derivada ésta por la descarga de residuos industriales de las empresas instaladas en esa región.

Dando seguimiento a diversas publicaciones periodísticas de hace más de ocho años, los productores de hortalizas han denunciado, una y otra vez, que a pesar de los esfuerzos que hacen por evitar lavar sus cosechas con aguas contaminadas, les ha sido imposible, pues el nivel de contaminación de agua y aire en la región cada vez es mayor y no se aprecia que las autoridades federales y estatales hagan algo al respecto.


Asimismo se han cansado de solicitar a los gobiernos federal, estatal y municipal el apoyo para reactivar la empacadora de hortalizas, pero no ha habido respuestas satisfactorias a las peticiones de los productores de la zona, los cuales incluso tienen interés de aportar capital para que se reinicien las actividades, pero no cuentan con recursos económicos suficientes.

Los mismos líderes campesinos han denunciado que “este proyecto sólo se ha convertido en botín político y promesa de campaña electoral a cambio de votos para cualquier elección”.

De acuerdo con una reciente publicación de un periódico local, la inversión de esta obra que se hizo hace 13 años, en la ex hacienda de San Juan Molino, municipio de Tepetitla de Lardizábal, fue de 6.5 millones de pesos y consideraba la construcción de la empacadora y lavadora de legumbres; así como el funcionamiento de un pozo de riego.

El proyecto inicialmente impactaría en 250 productores y sus familias de 10 comunidades de Tlaxcala de los municipios de Tepetitla, Natívitas e Ixtacuixtla y otros del estado de Puebla; sin embargo, para 2016 el lugar se ha convertido en un bodega para almacenar fertilizantes, los sistemas de enfriamiento están llenos de tierra y queda menos del 30 por ciento de productores –de los que inicialmente se beneficiarían–, quienes continúan con la actividad.

Paradójicamente la obra se inauguró dos veces, en 2003 –cuando se puso en operaciones– y luego en 2007 por autoridades de otra administración gubernamental, y en lo que respecta al gobierno de Mariano González Zarur, no se encuentra información que muestre apoyos a los campesinos de la región sur, pues sólo se hallan comunicados oficiales de apoyos entregados a campesinos de San Pablo del Monte que se dedican a la producción de hortalizas, pero no tienen el problema de la contaminación del agua con la que riegan sus hortalizas.

En esta recta final del gobierno de Mariano González Zarur y bajo la estrategia mediática del autoelogio y triunfalismo que ha puesto en marcha desde hace un par de meses, encontramos información sobre el proceso de industrialización al que quiere llevar a la entidad tlaxcalteca, pues en materia económica todo lo ha centrado en la atracción de empresas dedicadas a diversas ramas y es evidente el apoyo total  que otorga a la iniciativa privada, lo cual evidencia una marcada desproporción de inversiones relacionadas con el cuidado del  medio ambiente, específicamente al rescate del rio Atoyac, todo lo ha dejado en manos del gobierno federal y simplemente éste sólo vierte declaraciones de lo que “posiblemente” hará con este cauce.

Asimismo, la falta de interés de la autoridad por apoyar a los campesinos, es el reflejo de la política económica del gobierno que pretende despojar de sus tierras ejidales y comunales;  y de fortalecer a los grandes consorcios empresariales.

La problemática de la contaminación del río Atoyac es compleja y el fracaso de este proyecto es consecuencia de la falta de responsabilidad de las autoridades, la difícil situación que enfrentan los productores de la zona sur de la entidad tlaxcalteca es muestra de que se prioriza el desarrollo económico de las entidades del país, sin objetivos de desarrollo sustentable.