Historias para hacer sentir

“No basta saber, hay que hacer sentir”, es una frase que escuché del CEO y fundador y #MeWe International Inc, Mohsin Mohi Ud Din, durante el entrenamiento del que nos permitieron ser parte a 10 líderes comunitarios y 50 jóvenes de todo el país, gracias a la colaboración de la embajada de Estados Unidos en México, Ashoka Youth Venture y Ashoka México.

Cierto, no basta saber que en México y en el mundo, las violencias contra las mujeres llegan a infamias como los feminicidios y la trata de personas, con testimonios tan grotescos que parecen han adormecido nuestra humanidad y, por ello, preferimos mirar hacia otro lado. En lo cotidiano, las relaciones inequitativas y desiguales entre mujeres y hombres, basadas en estereotipos y prejuicios nos van lastimando en la cotidianidad por igual.

No podemos perder de vista las expresiones más “sutiles” de la violencia, parecen “inofensivas” y “normales” como las miradas intimidantes, el acoso o el hostigamiento, como evidencia de ¿halago?; o como el hecho de decirnos  hirientemente “feas, gordas, inútiles…” para  que estemos inconformes de nuestro propio ser; o el control y los celos en las relaciones sentimentales “porque nos aman y cuidan”; o como los silencios y los abandonos porque no “cubrimos las expectativas” y “nos sentimos superiores” al no ser “sumisas, calladas o abnegadas”. Existen expresiones de violencia socialmente aceptadas como el hecho de que en un porcentaje abrumador las mamás sean únicas responsables del cuidado y manutención de hijas e hijos; o aquellas en el espacio laboral que permiten salarios desiguales a trabajo igual o la imposibilidad de conciliación entre la vida laboral y la vida familiar.


Por ello, estamos impulsando “Mujeres Diversas, Historias Grandiosas” con  #MeWe, iniciativa que ofrece un espacio de empoderamiento colectivo desde nuestras historias, ayudándonos a fortalecer la autoestima, resiliencia y asertividad, redescubriendo que sabemos poner límites a la violencia y empatía en la diferencia. Sabemos muchas cosas y queremos coadyuvar a hacer sentir, para lograr cambios en positivo que nos permitan, desde la aceptación personal y de la otredad, convivir de manera más igualitaria y con respeto a nuestros derechos, sin discriminación y sin violencia.