Hacen falta

Hace mucho tiempo que la lucha por la reivindicación de los derechos de las mujeres no tiene  en los poderes del Estado a una aliada o aliado con sensibilidad y capacidad para dialogar y articular esfuerzos, mucho menos que tenga conocimientos mínimos para atender su obligación en materia de armonización con perspectiva de género, que atraviese las funciones ejecutiva, legislativa y judicial.

Los “esfuerzos” por garantizar a las mujeres una vida libre de violencia siguen siendo tímidos esbozos y desdibujados intentos para apuntalar una cultura de tolerancia e impunidad ante las flagrantes violaciones a nuestros derechos humanos. Hacen falta mujeres y hombres con un elevado compromiso social capaces de construir, a través de la presencia y la acción, puentes sólidos entre las circunstancias que enfrentan las mujeres y la ambición de un futuro posible, incluyente e igualitario.

Si tienen la curiosidad de conocer el decreto de creación del Instituto Estatal de la Mujer, observarán que muchas de las funciones establecidas son nulas y en el mejor de los casos deficientes; que en su reglamento interior se menciona el Programa Estatal de la Mujer 1999–2005, es decir, estamos en 2013 y este documento no ha sido modificado por ninguna de las directoras del IEM y las últimas cuatro no se han pronunciado por dar cumplimiento a la Ley que Garantiza el Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia. Para Guadalupe Sánchez Santiago y Eréndira Cova Brindis su paso por este instituto fue improductivo para lograr el empoderamiento femenino, pero les significó un trampolín político que a la primera le dio una diputación federal y a la segunda la experiencia de una campaña electoral que no le fue suficiente para ser presidente municipal.


En el Congreso, dónde han estado Mildred Murbartián Aguilar y Alejandra Roldán Benítez, por ejemplo, para evitar la criminalización de las mujeres por el tema del aborto, ¿cuándo se han pronunciado a favor de los derechos de sus congéneres? No necesitamos a este tipo de mujeres en el poder, nos faltan mujeres que trasciendan al luchar por nuestros derechos, así que identificarlas y a trabajar junto a ellas.




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