GRACIAS. POR QUÉ NOS HEMOS VUELTO TAN MALAGRADECIDOS

Gracias

Gracias. Es la palabra más común que se utiliza para expresar un sentimiento de estima. Es el reconocimiento que una persona tiene hacia quien le ha hecho un favor o prestado un servicio, y por el cual desea corresponderle.

Uno de los elementos básicos en cualquier sociedad humana es la reciprocidad. Esto permite “la distribución y el aumento de la agencia humana de manera que los individuos no podrían lograr solos”.

A lo largo del día, semana y año, cuántas veces se dice gracias a las personas que le facilitan la vida, sea a través de un servicio, una atención, un favor, una ayuda o simplemente porque le permitan el paso.


Esto que parece muy común, no lo es. Cada día es más difícil de escuchar que alguien diga gracias. Las personas consideran que quien hace algo lo hace porque que es su trabajo o su obligación. Y por tanto no tienen porqué agradecerle.

El estudio “Universales y diversidad cultural en la expresión de gratitud”, publicado por la Royal Society, concluye: “Se debe tener cuidado de no combinar la emoción de la gratitud con el acto de expresarla”.

Tales expresiones resultan ser muy raras entre amigos, familiares y vecinos, ya sea en África, Asia, Australia, Sudamérica o Europa, e incluso entre los hablantes de inglés que le dan un valor cultural especial al decir ‘gracias’ como un aspecto importante de cortesía.

Los bajos porcentajes de expresiones de gratitud que se ven traslúcidas lingüísticamente sugieren que la norma global en la vida cotidiana es que la gratitud se deje implícita y se maneje tácitamente mediante el cumplimiento recíproco de los derechos y deberes sociales.

Cuál es la expresión de gratitud que le merecen quienes hacen algo por usted. Y en ese sentido quizá sea importante darse cuenta de la necesidad que tenemos de los otros y en reciprocidad reconocer y respetar el quehacer de cada uno. Gracias por leernos. Muchas gracias.