GENEROSO EN LA DERROTA. MEADE RECONOCE EL TRIUNFO DE AMLO

Generosa en la derrota

Generoso en la derrota. José Antonio Meade reconoce el triunfo de Andrés Manuel López Obrador. Así con nombre y apellido. Lo que sin duda garantiza una transición de terciopelo.

Las empresas demoscópicas, particularmente las que trabajaron para las televisoras, dieron tendencias y en ellas el porcentaje para Morena promediaba el 49 por ciento. La elección se decidió en las urnas y no en los tribunales.

Las palabras de Meade: “Reconozco que las tendencias del voto no nos favorecen… [Es] Manuel López Obrador quien obtuvo la mayoría, él tendrá la responsabilidad de conducir el Poder Ejecutivo y por el bien de México le deseo el mayor de los éxitos”.


Pocos minutos después, ocurre lo mismo con Ricardo Anaya, aunque advierte que “en las causas que nos son comunes contará con nuestro apoyo, en la agenda con la que disentimos encontrará en nosotros una oposición tan firme y frontal como institucional y democrática”.

Los datos también apuntan en esa misma dirección con el control total del Congreso de la Unión. Las cámaras de Diputados y la de Senadores tendrán que ganarse de nueva cuenta como espacio de diversidad.

Lo mismo ocurre con las gubernaturas en competencia. Aunque ahí se mantiene la costumbre de la desconfianza. Algunos candidatos punteros se declaran triunfadores, demandan esperar el conteo de votos para judicializar los resultados.

Pero en la elección presidencial, no hubo necesidad de esperar el conteo rápido. Lo que anticipa que la lectura de las actas que debe realizarse en los consejos electorales distritales será mero trámite. Por primera vez, la democracia da una muestra de madurez.

La segunda alternancia que se registra en la Presidencia de la República es para la izquierda. La ciudadanía espera mucho más de ésta que de la primera. Esperemos que a la ciudadanía no le ocurra lo mismo que en la primera. Generoso en la derrota, pero también en el triunfo para concretar la cuarta transformación.