Frías elecciones

Tal como se esperaba, las elecciones intermedias generan muy pocas expectativas entre los ciudadanos, si bien se está por confirmar el porcentaje de participación ciudadana y de abstencionismo, es muy probable que la tendencia histórica se repita. Al hacer un recorrido por varias de las secciones electorales de la entidad se comprobó que había más visores que electores, es decir, había más ciudadanos de representantes de partido y de operadores políticos que población en edad de votar en las urnas, si bien por su importancia habrá diferencias interesantes entre los municipios dada su relevancia política y económica.

En general, no se supera la expectativa de participación, entre las posibles hipótesis que explican el fenómeno destacan que un segmento de ciudadanos está harto de la forma en que se conduce la clase política local y nacional.

Si bien la temperatura bajó en varias regiones de la entidad, el  descenso no fue suficiente para inhibir la participación, sería irresponsable que los candidatos expliquen su derrota debido las inclemencias del tiempo, el cerrado del día en gran parte del territorio tlaxcalteca no se acompañó de lluvias permanentes o torrenciales, la naturaleza dejó que transcurriera la jornada electoral sin novedad, una buena chamarra resolvía la contingencia de la época de lluvias.


Si el factor agua no fue al final del día la clave que explica el abstencionismo, entonces qué fue, además de la hipótesis inicial, se podían agregar algunas más, entre ellas que el excesivo número de partidos políticos que compiten tiene efectos negativos en lugares cuya población apenas rebasa el millón de habitantes, hay más competencia, pero hay menos opciones de captar simpatías para los candidatos y esto provoca de entrada una enorme dispersión de las propias promesas de campaña y de los proyectos –si es que los hay– que se presentan durante las campañas políticas, lo que hace casi imposible que un ciudadano pueda diferenciar entre uno y nueve candidatos y esto inhiba el voto.

Pero también resulta que la ausencia de creatividad en las campañas y la escasa novedad de los candidatos juegan en contra de la participación ciudadana, mucha tinta se ha derramado en los últimos tiempos para mostrar que se requiere una verdadera sacudida a la clase política en México y Tlaxcala, los mismos de siempre terminan por casar a los mismos y nuevos electores.

Al final del día, la frialdad electoral dará por resultado que entre menos votantes, ganará como se comprobó el que aseguró su voto duro, la movilización en la jornada no fue factor para mover los resultados electorales, el dinero sirvió para la despensa, pero no para ganar la elección, de nada sirvieron las dobles listas, los varios representantes de casilla, las fotos, las tablets para reportar en tiempo real lo que iba aconteciendo, de nada sirvieron los supervisores y los coaccionadores, la frías elecciones determinaron que el voto duro hiciera la diferencia entre ganar y perder.




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