Favores y castigos en el Congreso local

La decisión de la diputada Floria María Hernández Hernández de buscar una candidatura en Morena provocará que el PRD deje de ser la segunda fuerza política en la LXII Legislatura local, aunque ello quizá no sea tan malo como el hecho del favor que ahora le debe el coordinador de la fracción perredista a quien tiene el control de la JCCP.

El pasado domingo, Floria María Hernández anunció su determinación de encabezar la fórmula al Senado de la República por Morena en las elecciones del próximo año; un día después, el dirigente estatal del PRD, Juan Manuel Cambrón Soria, dijo que sería sometida a un proceso de sanción por su proceder, lo cual, según los estatutos, derivará en su expulsión por manifestar apoyo a un partido distinto al que milita.

Como castigo preliminar, el líder de la bancada perredista, Alberto Amaro Corona, presentó una solicitud al pleno del Congreso local para remover a Floria María Hernández de sus funciones de primera secretaria de la mesa directiva, mismo que se concretó en la sesión ordinaria del martes anterior.


Al cumplir la petición de la fracción del sol azteca, la LXII Legislatura violentó su propio Reglamento Interior, el cual establece que un integrante de la mesa directiva puede ser sustituido solo cuando haya cometido violaciones graves a la Constitución, a la Ley Orgánica o al mismo Reglamento Interior.

Violar sus propias normas no importó a los 18 diputados que votaron porque César Fredy Cuatecontzi Cuahutle sustituyera a su todavía correligionaria en la mesa directiva. Es increíble, diría después Floria María Hernández, la rapidez con que se pusieron de acuerdo en este punto, mientras que otros asuntos de mayor interés están atorados en la JCCP o en comisiones legislativas.

Pero el favor fue cumplido y ya vendrán tiempos de cobrarlo.

De la decisión de la legisladora de ser candidata de Morena, aún falta por conocer si fue prudente. Lo que sí revela es la inquietud existente en las filas perredistas por abandonar el barco y buscar puertos seguros.