Exhibe Museo de la Memoria testamentos de boticarios y un libro medicinal este mes

El Museo de la Memoria presenta en su exposición “Vitrina del Mes” una serie de documentos sobre el uso de la herbolaria medicinal en la entidad, como principal recurso para la cura de las enfermedades en los antepasados indígenas.

Los textos dan fe de dos testamentos de boticarios del siglo XVIII y el Libellus de Medicinalibus Indorum Herbis, que significa Libro de las Hierbas Medicinales de los Indios, debidamente ilustrado y con su traducción.

Durante agosto, el Museo de la Memoria abre sus puertas a los tlaxcaltecas e invitados en general que deseen conocer sobre las curas medicinales de esa época, las cuales surgieron posterior a la Conquista.


Además, los títulos refieren que los procedimientos terapéuticos y remedios vegetales sufrieron su primera transformación, resultado de la aculturación de las plantas medicinales mexicanas a la medicina europea.

También señalan que durante el virreinato, la salud pública fue depositada en manos de médicos, barberos, flebotomianos, parteras, cirujanos y boticarios. No obstante, a pesar de que la figura del médico fue muy importante, el boticario tomó gran relevancia y llegó a ocupar un lugar decisivo en la sociedad.

En ese entonces, el médico se encargaba de las enfermedades internas, el cirujano curaba las externas, el barbero afeitaba y sacaba muelas, el flebotomiano realizaba las sangrías, mientras que el boticario elaboraba y despachaba las medicinas, para lo cual era necesario tener conocimientos sobre botánica, química, medicina y técnicas de laboratorio.

Presumiblemente, una botica se instalaba en la misma casa del boticario, aunque también las había en los hospitales y en los conventos.

A partir del estudio de dos testamentos del siglo XVIII, pertenecientes a don Agustín Ruiz de Perea, de Tlaxcala, y a don Francisco Xavier de Espejo, de Huamantla, se puede conocer sobre las boticas de esos tiempos.

Los interesados podrán visitar el Museo de la Memoria abre todos los días de la semana de 10 a 17 horas, además la entrada es gratuita y se ubica en avenida Independencia número 3 en la ciudad de Tlaxcala.




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