Ex braceros tlaxcaltecas promueven juicio de amparo para exigir pago

En rueda de prensa, efectuada en las instalaciones de la CNUC, ex braceros expusieron que están dispuestos a llegar a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para que el gobierno federal les regrese sus ahorros. Foto:Alejandro Ancona/La Jornada de Oriente

Alrededor de mil ex braceros tlaxcaltecas promovieron un amparo ante el Poder Judicial de la Federación, con la finalidad de exigir el pago del 10 por ciento retenido a su salario cuando trabajaron en el campo estadunidense de 1942 a 1967, pues consideran que deben recibir un monto de casi 1.2 millones de pesos cada uno.

En rueda de prensa, efectuada en las instalaciones de la Central Nacional Urbana Campesina (CNUC), expusieron que están dispuestos a llegar a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

El juicio de amparo fue interpuesto hace aproximadamente 15 días ante el juzgado tercero de distrito en contra del gobierno de la República.


A la sede de la conferencia llegaron integrantes de la Asamblea Nacional de Braceros, entre ellos familiares y los propios ex braceros, varios de ellos enfermos y otros cansados por la propia edad. Muchos han fallecido.

Que nos paguen el dinero que se nos quitó, exigen

Nicasio Martínez Juárez, del municipio de Lázaro Cárdenas, señaló que en 1962 fue contratado para trabajar en Estados Unidos, “de ahí para acá –indicó– he venido pidiendo que se nos pague nuestro dinero que se nos quitó”.

Desgraciadamente –lamentó– no sabíamos que se nos estaba descontando el 10 por ciento de nuestro salario. Por medio de un periódico de California nos enteramos. “Muchos tienen recibos para probar esa retención, derivada de un convenio binacional entre los entonces presidentes de Estados Unidos y México, desde 1942”.

“Hoy todo esto se nos ha negado, no se nos quiere pagar nuestro dinero; al gobierno no le estamos pidiendo que nos ayude, sino que nos pague lo que nos debe, porque ellos recibieron ese dinero del ahorro campesino, para que cuando regresáramos se nos devolviera; no sé qué pasa con las autoridades”.

Se han efectuado varias ruedas de prensa para informar sobre esta situación y “parece que las autoridades como que no saben leer, perdón, pero así es. Cómo es posible que no se pongan a pensar en todos estos viejos que tengo a mi espalda y que estamos igual, que no se compadezcan en decir, vamos a pagarles”.

Rememoró que los mexicanos trabajaron el campo estadunidense durante la Segunda Guerra Mundial, mientras los habitantes de ese país estaban en combate bélico.

“En ese tiempo el presidente de la República arriesgó con mandarnos estando en plena guerra. Si ahorita no nos paga el 10 por ciento, menos si alguien hubiera quedado tirado por ahí… no es justo lo que el gobierno hace con nosotros”, reprochó.

Para Alberto Pérez, este transitar ha sido un tormento. Lleva en pie de lucha desde 2002. “He participado en marchas en la capital del país; aquí (en CNUC) damos 10 pesos semanarios de cooperación, son ya 30 mil en 15 años, más pasajes y, si nos pagan, tenemos que dar a los defensores el 30 por ciento”.

Hay dos vías, la judicial y limosnear

Luz Rivera Martínez, integrante de la CNUC, señaló que la representación de Tlaxcala en la Asamblea Nacional de Braceros es importante, pues en la demanda hay poco más de mil personas, entre viudas, hijos y ex braceros.

Pero, hay una dificultad, pues la Secretaría de Gobernación (SG) pidió a varios sus documentos originales que demuestran que trabajaron contratados en Estados Unidos (a fin de incorporarlos al programa Apoyos Programados del Fideicomiso 10230, Fondo de Apoyo Social para Ex Trabajadores Migratorios Mexicanos), indicó.

Sin embargo, a la mayor parte no le entregaron esa ayuda económica de alrededor de 38 mil pesos. De hecho, agregó, desde que inició el gobierno de Enrique Peña Nieto, no se liberó presupuesto para este propósito.

Por tanto, los ex braceros “están desarmados” porque les quitaron los papeles originales y para demandar legalmente la devolución, se les complica comprobar su estancia en ese país. “Es como una trampa. Confusión y engaño”.

La SG solamente lanzó anzuelos

Se tiene conocimiento de que más de 4 mil tlaxcaltecas fueron recibidos por la SG, “pero solamente lanzaron anzuelos para que la gente” diera documentos. Expuso el caso de Zacatecas, donde ex braceros también se ampararon y el juez ordenó el pago de ese 10 por ciento. Actualmente el asunto aún se desahoga en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

Señaló que la ministra encargada de ese expediente realizó una investigación a fondo sobre el tema y concluyó que cada ex bracero debe recibir casi 1.2 millones de pesos. Además, dijo que es ilegal el documento que la SG les pide firmar para que se reserven el derecho de demandar en ambas naciones cualquier tipo de indemnización.

Luz Rivera refirió que los ex braceros tlaxcaltecas ya tuvieron acercamiento con esa funcionaria del Poder Judicial. Añadió que el camino jurídico ha costado trabajo, “pues los juzgados no quieren reconocer derechos” y exigen presencia física de los titulares, pese a que varios están enfermos o con alguna discapacidad.

Hay dos vías de lucha: una, “limosneando, pidiendo a ver si se les caen algunas migajitas de la mesa del presupuesto y la otra es la judicial”. No se ha buscado la intervención del gobernador, Marco Mena, “porque es un problema federal”.

Ex braceros irán al ámbito internacional; en México no hay justicia

Remarcó: “nos vamos a ir al terreno internacional”, asesorados por el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas A. C., “porque en México no hay justicia”.

Según la SG (a través de su página oficial en internet), en 2015 aproximadamente 36 ex braceros tlaxcaltecas recibieron el apoyo que representó una cantidad global de 1.3 millones, es decir, 38 mil pesos para cada uno.