Estrategia electoral

Información que circuló a nivel nacional en días pasados dio cuenta de una encerrona del presidente Enrique Peña con diputados federales y senadores de los partidos políticos que postulan a José Antonio Meade Kuribreña a la Presidencia de la República.

En dicho cónclave, se reveló que el primer priista del país pidió a representantes populares del PRI, Nueva Alianza y Verde Ecologista de México cerrar filas en torno al candidato oficial para tratar de sacarlo del tercer lugar de las preferencias electorales en que lo ubica la mayoría de las empresas encuestadoras y encarrilarlo a una anhelada victoria en las urnas el próximo 1 de julio.

A partir del llamado presidencial se prevé la puesta en marcha de una serie de acciones y estrategias que también tendrán el propósito de contrarrestar el avance y crecimiento en la simpatía ciudadana de los dos candidatos punteros, incluso aquellas actividades que rozan lo no permitido por la ley electoral.


En el caso de las administraciones emanadas del partido en el poder también harán su parte a partir del anuncio de compromisos cumplidos durante sus campañas y la puesta en marcha de programas de beneficio social para hacer ver a la ciudadanía que este gobierno sí cumple lo que promete.

Entre la ciudadanía se considera que si las campañas electorales tienen algún beneficio, es que es precisamente en el desarrollo de éstas cuando los candidatos y los gobiernos se acuerdan de la población, para apoyarla con algún proyecto o para cumplirle con algunas de sus necesidades.

Ante ello, es muy posible que durante los dos meses que faltan para la jornada electoral las autoridades estatales y municipales se vean muy activas anunciando y poniendo en marcha programas y proyectos en diversos rubros.

Desde luego, todo ello sin contravenir la ley.