ESPECTADORES EN ESPERA DE QUE EL HÉROE REPARTA LOS DONES

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Espectadores, en eso se han convertido los ciudadanos mexicanos y tlaxcaltecas. “El héroe regresa de su misteriosa aventura con la fuerza de otorgar dones a sus hermanos”. Ha ganado la victoria decisiva. Ahora a esperar la repartición.

Es común leer que a la casa de AMLO se realizan peregrinaciones de personas en lo individual o en grupo para solicitar un trabajo, ingresar a una escuela, demandar la actuación del gobierno para que busquen a sus seres queridos.

En las redes sociales, cada hora aparecen cartas dirigidas al “presidente electo” para que intervenga ante una situación particular por la que atraviesa una comunidad, un pueblo, un sindicato o una iglesia.


Los medios de comunicación y las “benditas redes sociales” se han convertido en el vehículo para conocer cómo las personas, los ciudadanos, los electores, los trabajadores, los padres de familias, los jóvenes, piden la intervención del presidente.

Una vez que entregaron un voto, lo han transformado en el héroe que resolverá todos los problemas. Esta acción muestra que el elector asume un papel pasivo. Espectadores en espera de la distribución de los dones .

El problema –o la realidad– es que aun teniendo todos los poderes del mundo, va a estar difícil que una persona con la capacidad y voluntad, aún contando con el mejor equipo de trabajo, pueda resolverlo todo.

La política dice Hannah Arendt nace “Entre–los–ciudadanos, completamente fuera del ser humano”. De ahí que no haya ninguna substancia propiamente política. La política surge en el entre y se establece como relación.

Lo que tendrían que estarse preguntando y haciendo las personas es asumir su responsabilidad. Cómo pueden colaborar para cambiar el estado de cosas y no solo pedir la intervención del héroe.

¿Sería mucho pedir que tomen la vida de la polis en sus manos? Los problemas públicos son responsabilidad del colectivo.