ENEMIGOS DE ATEMPAN. MASCOTAS, INVASIONES Y CARCACHAS

Enemigos de Atempan

Enemigos de Atempan. Las invasiones, los eventos de feria y las mascotas han logrado acuerdo para estropear la vida de San Buenaventura. Uno de los pueblos más tradicionales de la zona conurbada de Tlaxcala.

Atempan registra una rápida y creciente urbanización. El suelo adquiere un valor creciente, lo que constituye un reto para integrar la tradición y no solo colonizarla.

A lo largo del cerro que ocupa el pueblo, se ha creado una especie de halo que corre por las calles de Bergantines, Pinos y Miguel N. Lira. Por las mañanas es común ver que personas, sobre todo de la tercera edad, lo recorren en amena plática. Solo hay que enfrentar un problema cotidiano: los perros y sus desechos orgánicos.


Durante el recorrido aparece una gran cantidad de perros sueltos y otros más atados por correas de la maño de sus dueños. Solo que no hay una cultura de la responsabilidad. Las mascotas hacen sus necesidades en cualquier lugar y los propietarios no recogen esos desechos, los dejan al aire libre. Al secarse, el viento los levanta y llena el ambiente de heces fecales.

A lo anterior se suman otros problemas. El predio “Oyameles” –entre las calles de Pinos y Bergantines– es invadida por un grupo del Movimiento Antorchista. Argumentan posesión, lo cual es falso, nunca ha estado ocupado. Deciden construir, la autoridad clausura, pero ellos continúan su obra de forma hormiga.

Desde hace años, en la feria de San Buenaventura se realiza una carrera de “carcachas”, que ahora resulta una reliquia. Se reconstruyen artificialmente las calles de tierra, pero esta no es retirada completamente. Lo que en tiempo de lluvias provoca inundaciones.

En Atempan todavía se respira un aire de pueblo. Las autoridades no logran diseñar un proyecto de desarrollo que articule tradición y modernidad. En conclusión, se han convertido en los peores enemigos de San Buenaventura.