Empeora condición de campesinas al superar los 60 años de edad; demandan leyes a su favor

Las dependencias públicas responden que no pueden aceptar las solicitudes que presentan las mujeres campesinas mayores de 60 años de edad

Todavía reprimidas por la violencia machista, alrededor de 90 por ciento de las campesinas carecen de un título de propiedad que les impide acceder a apoyos sociales; además, desempeñan triple jornada laboral y con una remuneración inferior a la de varones o sin pago alguno, condición que empeora al superar los 60 años de edad.

Según el Instituto de Estadística, Geografía e Informática (Inegi), en el primer trimestre de 2017, de cada 100 mujeres 3 trabajaron en el sector primario del estado.

“Las condiciones son injustas e inequitativas, desde hace muchos años existen hacia las mujeres del campo”, señaló Ernestina Ramírez, dirigente estatal de la Central Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinos (Cioac).


Refirió que se deben generar mejores circunstancias y fortalecer el apoyo hacia esta población, tanto en el sector agropecuario como en otros, mediante la reducción de las horas laborales y una remuneración digna.

La mayoría de trabajadoras agrícolas carece de una propiedad, no la tienen asegurada –subrayó-, son las que menos pueden comprobarla para poder acceder a programas, si lo tuvieran se ampliaría la posibilidad de obtener apoyos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), por ejemplo.

Si contaran con ese documento podrían lograr beneficios para vivienda; cuando ellas solicitan financiamiento para un proyecto, deben acreditar el título de propiedad, pocas son dueñas de su terreno o parcela ejidal, el índice es muy bajo, a nivel nacional es de únicamente 10 por ciento y podría ser similar en el estado, indicó.

Reprochó que no hay programas específicos dirigidos a estas mujeres, por lo que en el caso de la Cioac, como organización integrante del Frente Auténtico del Campo (FAC), se han demandado a través de movilizaciones de protesta.

En 2016 se realizó la primera marcha en la Ciudad de México y se logró respuesta a una solicitud –apuntó-, pues le hicimos saber la situación a Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de Gobernación, quien nos recibió.

Las mujeres campesinas de Tlaxcala que hacen hasta triple jornada de trabajo están sin ningún respaldo, además deben atender a sus hijos y realizar otras labores del hogar. “No son apoyadas al 100 por ciento”, lamentó.

Como resultado de las marchas que se han llevado a cabo a nivel nacional, se creó el Programa “El Campo en Nuestras Manos”, pero “no es suficiente para cubrir las necesidades”, por lo que se efectúa un análisis al respecto porque el presupuesto de este año registró una reducción, la cual afectará.

La Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), atiende a mujeres, “pero no con un programa específico, aunque prioriza a madres solteras. Aún falta mucho por hacer” por este segmento, criticó.

El año pasado el Instituto Nacional de la Economía Social (Inaes) emitió una convocatoria que solamente estuvo dirigida a las mujeres que se encuentran empadronadas en el programa Prospera, “al que nosotras no tenemos acceso”.

Hilda Lara, representante de mujeres de la Coalición de Organizaciones Democráticas, Urbanas y Campesinas (Coduc), expuso que es necesario crear legislaciones que favorezcan a las agricultoras adultas mayores.

“Porque somos productivas y podemos salir adelante, nos tienen en un concepto de que ya no funcionamos para nada, pero no es así, está demostrado que sí entregamos resultados. Todavía vamos al campo, atendemos a los nietos, estamos muy activas. Necesitamos esta ley para que ya no sea un favor el que nos hacen, sino una obligación”, señaló.

Se quejó porque en las dependencias les responden que no pueden aceptar solicitudes de mujeres de más de 60 años de edad, para ser beneficiarias de los programas, “por eso –añadió- desde Coduc hemos luchado, ha costado, pero nuestro dirigente apoya”.

Hilda Lara enfatizó que hay muchas tlaxcaltecas violentadas en todos los niveles, no solamente las de zonas rurales son las más agredidas, también las de la ciudad “y las de las esferas más altas de la sociedad”.

Las campesinas de Tlaxcala trabajan “de sol a sol” y no son remuneradas –recriminó-, al contrario; si les pagan solo son 60 pesos por jornal, mientras que al hombre le dan 120 pesos. Además de que ellas van al campo a producir alimentos, “se les roba el recurso, le compran su maíz a muy bajo costo”.

“En las zonas rurales todavía existe mucho machismo –aseveró-, lamentablemente. La mujer se siente reprimida, estamos como en la época del porfiriato, no hemos avanzado mucho. Por eso tratamos de ir todas juntas en Coduc para poder sobresalir en estos temas que tanto nos lastiman”.

Añadió que este descuido institucional las llevará a marchar próximamente junto con campesinas de otros estados del país, “para exigir que así como se da el apoyo a los pensionados, también para todas nosotras y a determinada edad, para que podamos tener una base. Hay amas de casa que no son apoyadas en nada, a pesar de que son las que más reconocimiento deben tener en el ámbito laboral y como personas”.

Exhortó a la población femenina “que no tenga quién la apoye o quien vea por ella, para que acuda a la Coduc, la esperamos con mucho gusto, aquí somos una familia. Pese a todo estamos más unidas que nunca, comprometidas con la sociedad y con nuestra organización. Somos alrededor de 800, somos un grupo fuerte”.

Mencionó que planeaban participar en una manifestación en la capital del país el 8 de marzo pasado, “para seguir exigiendo, no pidiendo, nuestros derechos, para que los que legislan se acuerden de nosotras, porque –acusó- nos tienen olvidadas, legislan nada más para su beneficio”.

Pero esa movilización fue aplazada, debido a que el martes de la semana anterior participaron en la toma de instalaciones de la delegación de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) junto con otras agrupaciones del FAC, en demanda del pago del Programa de Empleo Temporal (PET). Luego de varios días de mantener un campamento, este viernes la dependencia avaló su petición para que aproximadamente 4 mil personas puedan acceder a este apoyo del gobierno federal, por lo que liberaron las oficinas.