Embajadora

Roberta S. Jacobson juró como embajadora de los Estados Unidos en México, en mayo de 2016. En julio de ese mismo año, quien esto escribe recibió una invitación tan asombrosa como inesperada. El mensaje estaba signado ni más ni menos que por la diplomática y su esposo; el propósito de esta distinción, era convocarme a celebrar en la residencia de la embajadora la conmemoración del 240 aniversario de la Declaración de Independencia del vecino país del norte.

La sensibilidad, sencillez y compromiso de Roberta S. Jacobson para fortalecer los lazos que unen a nuestras naciones ha sido contundente; ella se ha convertido en puente sororal para muchas mujeres y es referente innegable de la grandeza de hacer política en femenino, esa que es incluyente y respetuosa; la que reconoce la diversidad y se nutre, renueva y fortalece de ella. Ella, una mujer tan segura de sí misma que irradia luz tan brillante, permitiendo el empoderamiento de otras mujeres.

Gracias a Roberta S. Jacobson, hoy soy ex becaria IVLP del Departamento de Estado de Estados Unidos; me siento profundamente agradecida con ella y con todas y cada una de las personas que hicieron posible mi participación dentro de este programa. No hay palabras para expresar mi reconocimiento a la labor de diplomacia de la embajada de los Estados Unidos en México bajo el liderazgo de la embajadora Jacobson. El sello distintivo siempre ha sido el trato amable y afectuoso, de permanente colaboración y acompañamiento; de respeto por el trabajo y los aportes que en el día a día realizamos en Tlaxcala, en México, para hacer de nuestra nación un lugar mejor. Y como la embajadora lo ha expresado hay que hablar sobre lo que “nuestros países pueden hacer juntos para hacer un futuro mejor para todas las generaciones por venir”.


Ser ex becaria IVLP, es una experiencia que ha cambiado mi vida. Sólo puedo decir que desde 2016 tengo la certeza de que en Estados Unidos hay personas con pasión, compromiso, solidaridad, empatía y profundo respeto hacia Latinoamérica, personas que siempre serán mi familia, porque “somos más fuertes juntos que separados”. Gracias siempre Roberta S. Jacobson.