ÉLITE PRIISTA TLAXCALTECA DA POR SEGURA SU DERROTA EN LA CONCURRENTE

Elite priista

Élite priista tlaxcalteca da por perdidas las elecciones concurrentes 2018. Contradictorio que mientras un mayor número de políticos locales se incorpora a la campaña del candidato presidencial. Los políticos locales, de manera individual, anticipan la derrota.

En los puntos de reunión, que van desde los cafés hasta los salones de belleza. Es común escuchar la pregunta ¿Quién va a ganar las elecciones? Lo que sorprende es la respuesta que dan añejos militantes del tricolor.

No hay una sola en el sentido de que el partido en el gobierno pueda ganar cualquiera de los tres distritos, las senadurías o la Presidencia de la República. Por lo que apoyarán otras opciones en competencia.


Esta deslealtad se produce con la intención de no quedar fuera de la jugada para la elección de 2021. Porque, según ellos, no importa el partido sino la persona. No hay principios, ni compromisos políticos que respetar.

La crónica de la derrota anunciada no la hacen militantes de a pie. La expresan presidentes municipales, diputados locales y administradores públicos de segundo y tercer nivel, ¡la élite priista tlaxcalteca!

Los profetas anuncian el fracaso, pero no se atreven a abandonar el partido. Como sucedió en 1998 y 2004, prefieren mantenerse simulando que trabajan por su partido, mientras lo socavan desde adentro.

La relación entre la clase política priista que se encuentra en el gobierno local, el Congreso y los ayuntamientos se ha vuelto cada vez más oportunista. Las y los PRIistas que se encuentran en el poder están buscando saltar del barco, pero no tienen el valor para hacerlo.

Los niveles de pobreza, la informalidad en el empleo o la creciente inseguridad no son motivo de ocupación de quienes se desempeñan en la esfera pública. Están preocupados por su futuro. La política y la alternancia son mecanismos para que los mismos sigan en el poder. Sin que importe el partido. Feliz aniversario.