El uso electorero del género y los pendientes en la agenda

Los cargos están definidos, quienes contendieron por un lugar en los diferentes espacios de puestos populares tienen la obligación de garantizar las condiciones necesarias para la vivencia plena de los derechos humanos, teniendo que cumplir con las propuestas que presentaron ante la ciudadanía y que den respuesta a las necesidades que se viven de manera específica en el estado, teniendo en cuenta las desigualdades por género que se mantienen hasta la actualidad.

Hay que mencionar que de las diversas y complejas problemáticas que vivimos las mujeres, no se pueden seguir mirando de manera aislada, pues la contienda sucedió en un marco de propuestas pobres para las realidades de las mujeres, en una permanente ausencia de propuestas claras que permitan vislumbrar un cambio estructural y de fondo. Es una verdadera lástima que estas realidades queden en último término y no se comprenda la grave omisión que se mantiene hacia la violencia y desigualdad que vivimos las mujeres.

Si bien ahora nos encontramos ante una conformación histórica del Congreso del estado, con mayor número de puestos ocupados por mujeres, se tendrá que garantizar el pleno derecho a ejercer el cargo en estos puestos públicos, pues la violencia política que se vive en el país sigue latente; así como también tendrán que ejercerse en plena autonomía.


Es importante mencionar que sin las sentencias que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación realizó en meses anteriores en términos de garantizar la paridad en la participación política, muy probablemente sería aún más difícil que este logro histórico se viera realizado. Lo que evidentemente implica un logro ganado para las mujeres que durante décadas han estado impulsando y a quienes se les ha invisibilizado, otorgando el reconocimiento a los hombres. De ahí que muchas de las realidades que vivimos las mujeres no sean contempladas como prioritarias y que se mantengan ideas y actitudes machistas que han impedido la armonización efectiva del marco normativo que ha sido un gran pendiente de las legislaturas anteriores.

Si bien el que haya mujeres en puestos de gran peso, no garantiza que los resultados sean otros, sí abre una puerta a generar acciones y no se queden únicamente en buenas intenciones o en promesas; hoy el cargo que ocuparán las 17 diputadas les exige ser empáticas a estas problemáticas, ser portavoces de las mujeres tlaxcaltecas que hemos luchado por generar cambios reales a nuestros contextos, a disminuir las brechas de género que ha dado lugar a la violencia estructural hacia las mujeres, a vigilar que efectivamente se apliquen las normas y leyes que de este Congreso emanan y sean promotoras de la desestructuración del sistema que ha dañado generacionalmente a niñas y mujeres de todas las edades.

Sin embargo; sin importar los colores de quienes tomarán el cargo, la sociedad civil continuaremos dando la lucha por ver reflejadas las propuestas que se han presentado, de concretar las medidas necesarias para disminuir toda forma de discriminación y violencia hacia las mujeres y que ha culminado a lo largo de estos 10 años con la vida de 105 mujeres por violencia feminicida. En este sentido, cabe hacer mención que el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio ha trabajo de manera constante en esta década, visibilizando el feminicidio como una realidad en el estado tlaxcalteca y que ha sido una de las graves omisiones por parte de las autoridades; en estos años ha existido una gran disposición para colaborar con los diferentes poderes con el fin de coadyuvar con el acceso a la justicia y que Tlaxcala cuente con un marco normativo efectivo a la realidad de las mujeres en el estado. Por lo que rechazamos hacer convenios o invitar a firmar “compromisos” con ningún tipo de partido político con el fin de ganar simpatía para ocupar un puesto, el trabajo que desde el Observatorio se ha impulsado es una obligación que tienen al interior del Congreso, que si bien la sociedad civil que formamos parte de esta red del OCNF, seguiremos estando al tanto de poder promover cambios sustantivos en el tema, no estamos de acuerdo con que sea utilizado de forma electorera y sin previo acercamiento.

Se tendrá que dar seguimiento a lo que suceda con los pendientes que se han venido arrastrando en el Legislativo, muchas de las propuestas se mantienen en la congeladora por considerarse innecesarias, esperemos que en esta Legislatura no se continúen desechando estas necesarias revisiones y se dé paso a una efectiva armonización que favorezca la vida de las mujeres.

Desde la sororidad nos mantendremos atentas a las acciones que se estarán llevando a cabo para las tlaxcaltecas, pues ahora que se ha logrado este histórico momento, nos toca sumar desde las distintas miradas, aportando a visibilizar las necesidades sentidas que existen en este sector, criticando de manera propositiva, en un marco de diálogo honesto y manteniendo la postura de exigencia para hacer valer todos los derechos de las mujeres que siguen siendo violentados en todos los ámbitos.