EL PROGRESO Y EL DESARROLLO HUMANO NO SON MERAS ILUSIONES

El progreso

El progreso y el desarrollo humano no son meras ilusiones, afirma Luiz Carlos Bresser–Pereira. Ante la pregunta: ¿Por qué tanta crisis en América Latina?, propone el Nuevo Desarrollismo como estrategia nacional del desarrollo.

Señala la necesidad de “distinguir con claridad una economía orientada al mercado”, de una economía “coordinada por el mercado”. Reconoce que “las economías capitalistas son por definición orientadas al mercado”.

Afirma que “los mercados no funcionan en el vacío”. Y lanza la herejía: “el desarrollo se financia con los propios recursos de cada nación. El capital se hace en casa”. Con un Estado promotor “del desarrollo económico y social” y “un gobierno respetado”.


El nuevo desarrollismo como estrategia nacional de desarrollo, demanda, en principio “la formación de una verdadera nación, capaz de formular una estrategia de desarrollo nacional, informal, abierta. Como corresponde a sociedades democráticas, cuyas economías son coordinadas por el mercado”.

Como estrategia “le apuesta a la capacidad… para exportar bienes manufacturados de mediano valor agregado o productos básicos de alto valor agregado”. Porque la disponibilidad de mercado para las industrias no está limitada al mercado interno. Sólo empresas con suficiente eficacia para exportar se benefician con la política industrial.

Si, el Estado es tan estratégico, su aparato debe ser fuerte, sano, amplio. Y, por esta sola razón, sus finanzas deben estar equilibradas. Para más, su deuda debe ser pequeña y larga de cumplirse.

Finalmente en “todos los sectores donde exista una razonable competencia, el Estado no debe ser un inversionista, sino concentrarse en defender y garantizar la competencia. Aun después de excluido, quedan muchas inversiones para el Estado, financiadas con ahorros públicos, antes que con deuda”.

El progreso y el desarrollo humano no son meras ilusiones. Son el resultado del trabajo de una nación, un gobierno y, sobre todo, de sus integrantes: los ciudadanos.