El faro, de la UNAM, Premio Nacional de Periodismo

El pasado martes, el Club de Periodistas de México otorgó a El faro, la revista de la Coordinación de la Investigación Científica de la UNAM, el Premio Nacional de Periodismo, en la categoría de Divulgación e Información de Innovación Científica y Tecnológica, una de las que forman parte del XLIII Certamen Nacional de Periodismo, que convoca esa asociación civil desde 1952.

¿A qué viene a cuento la noticia? Bueno, a que desde hace 10 años colaboro en esa revista, misma que se encarga de dar a conocer el trabajo realizado por los más de 5 mil académicos adscritos al Subsistema de la Investigación Científica de la Universidad Nacional, entidad que concentra la mitad de la ciencia que se hace en México. Ni más ni menos.

Justo hace una década, recién desempacado de España y con un empleo más bien precario como editor del Instituto Tlaxcalteca de la Cultura, probé fortuna en El faro, cuya directora, Patricia de la Peña, me dio la oportunidad de participar en la publicación, primero como articulista, y desde mayo de 2009, en los días de la influenza AH1N1, también como supervisor editorial, que viene a ser algo así como editor, pero sin el membrete.


Da lo mismo, porque a final de cuentas lo que importa es la divulgación de la ciencia, es decir, poner en términos asequibles para el gran público lo que hacen los investigadores de la UNAM, la universidad más importante del país y la segunda a nivel latinoamericano (hace poco perdimos el primer lugar, aunque en breve volveremos a tenerlo).

Desde hace 13 años, El faro se ha consagrado a la tarea de establecer un puente entre la comunidad científica universitaria y la sociedad, incluyendo lo mismo a estudiantes de las prepas o de los CCH, que a alumnos de facultades que no están relacionados o familiarizados con las ciencias… aunque no deberían de soslayarla, porque lo que he aprendido en estos 10 años es que la ciencia está en todas partes, aunque la afirmación tenga un tufillo a lugar común.

(Quienes nos formamos en la humanidades no debemos perder de vista, por ejemplo, que la matemática es la base de casi todo. Sin ella, este texto, escrito en un adminículo de mediana tecnología, simplemente no habría existido. Ni siquiera si lo hubiera redactado en una martirizante máquina de escribir. Ahí también hay tecnología, y por lo tanto matemática y un montón de ciencias más. Pero me estoy desviando del tema principal.)

El reconocimiento otorgado a El faro por parte del Club de Periodistas de México viene a avalar un proyecto comprometido con su misión (aunque esto suene a autoelogio). Además es gratis, amén de que hay una versión en línea.

Quienes trabajamos en la revista consideramos que la divulgación de la ciencia es un hecho indispensable para mejorar las condiciones de vida de este país. La ciencia, parafraseando a Ruy Pérez Tamayo, es el conocimiento de la naturaleza; de cómo funciona. Luego viene la tecnología, que es la aplicación de ese conocimiento para aprovechar a la naturaleza. Entendido así el asunto, debemos mediar para aproximar a los científicos con la población, y hacer que ésta entienda la trascendencia de lo que descubren aquellos.

Cuando en México nos demos cuenta cabal de la importancia que tiene la ciencia, seguramente nos irá mejor. El conocimiento es la base de la libertad, sin más ni más. Quien sabe, tiene poder.

Vale apuntar que El faro vio la luz cuando el coordinador de la Investigación Científica de la UNAM era René Drucker, uno de los más distinguidos científicos de este país, y también uno de los más convencidos en hacer de la ciencia una palanca de desarrollo del país.

Enhorabuena a Patricia de la Peña, quien tuvo la visión de crear este proyecto, que ha ido creciendo con el paso del tiempo, y que ahora tiene un justo reconocimiento.

Yo los invito a que se acerquen a esta revista. Les garantizo que van a descubrir un mundo impactante que está ahí, justo frente a ustedes; el Subsistema de la Investigación Científica de la UNAM incluye institutos, centros y programas que van de la astronomía, a la física, las matemáticas, los nuevos materiales, todas las ingenierías, la geofísica, la geografía, las partículas de altas energías, la biología, las ciencias de la Tierra… y casi todo lo que se puedan imaginar.

Lean El faro, no se van a arrepentir.

Ya para cerrar, vale apuntar que entre los ganadores de este año estuvieron Cristina Pacheco, Denise Maerker, Gregorio Meraz, Eduardo Ruiz, José Gordon, así como La Jornada, La Jornada Guerrero, TV UNAM y Russia Today, entre otros.