El espejismo de Morena

Lo vivido por el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) el pasado 1 de julio en los comicios es un espejismo, pues los votos alcanzados no son producto del trabajo de sus candidatos, mucho menos de una estructura que como tal no existe, sino del arrastre que tuvo la imagen de Andrés Manuel López Obrador entre un amplio número de tlaxcaltecas.

Tan es así que Joel Molina Ramírez, coordinador estatal del partido, ha llamado a la prudencia  y paciencia a los legisladores electos en Tlaxcala. Incluso, ha sugerido no exhibirse en restaurantes lujosos, no vestir de manera suntuosa ni burlarse de los adversarios políticos, todo ello para ser congruentes con la imagen del presidente de la República electo.

También ha girado instrucciones para que regresen a dar las gracias a la ciudadanía por el apoyo, pero no realizar reuniones de cabildeo para negociar quién será el coordinador de la bancada en la LXIII Legislatura local, aunque ya se habla que será el diputado electo por el distrito 13 de Zacatelco, Víctor Manuel Báez López, porque tiene experiencia política.


Pero no todo es miel sobre hojuelas al interior de las huestes morenistas, ya que un hecho es que el aplastante triunfo es resultado de la votación de una ciudadanía inclinada irremediablemente hacia la figura de AMLO y si no pregúntenle al propio dirigente estatal de Morena cuántas actas de escrutinio llevó su estructura a la sede morenista la noche del domingo 1 de julio.

También están las diferencias con el diputado federal electo por el distrito 01, a quien Joel Molina lo llegó a señalar de pactar con el abanderado del partido oficial, porque “Pepeluche” no hacía campaña.

Este distanciamiento benefició al ahora legislador electo, pues de manera circunstancial recibió todo el respaldo de la  dirigencia nacional del PES, al grado que le alcanzó hasta para compartir utilitarios de este partido a la abanderada del distrito 03. “Pepeluche” tampoco se quedó con las ganas de recordarle, con su característica personalidad, su pasado priista a Joel Molina.

Sea lo que sea, los legisladores electos de Morena ahora enfrentan el reto de capacitarse para realizar un buen papel como parlamentarios.