El enemigo en casa

De confirmarse lo declarado por el secretario general de la sección 55 del SNTE, Ignacio Díaz Grande, de que jefes de sector y supervisores escolares realizaron campaña en contra de la evaluación al desempeño docente, el titular del sector, Manuel Camacho Higareda, tiene el enemigo en casa.

De acuerdo con la entrevista dada a este medio por el líder sindical, se realizó un análisis de los motivos por los que los docentes de enseñanza básica de la entidad se resisten a participar en la evaluación y entre los resultados encontraron que algunos funcionarios educativos azuzaron los temores de los profesores o por lo menos no les aclararon sus dudas.

En todo caso, corresponde al secretario de Educación Pública del estado iniciar una investigación sobre lo declarado por Díaz Grande, y aplicar la sanción que amerite este caso, aunque el dirigente sindical ya advirtió que como organización representante de los trabajadores del sector no lo permitirán.


A reserva de esa eventual investigación, pareciera que lo revelado por el líder sindical es verdad, dado el mínimo número de docentes que respondió a la convocatoria para la evaluación al desempeño de este año, lo que obligó a la SEPE a ampliar el periodo de inscripción y a aplicar estrategias para cumplir con la cuota establecida por el INEE para la entidad de mil 309 profesores a ese ejercicio.

Lo cierto es que los docentes ya se han informado más sobre este ejercicio y conocen que por esta ocasión la participación es voluntaria, a diferencia de 2015, cuando fue obligatoria. También saben que si se evalúan este año, estarían condicionados a participar en las aplicaciones siguientes para mantener su plaza.

A todo ello, no sería la primera ocasión en que los mismos funcionarios del sector “le tiendan la cama” a un jefe suyo para hacer ver que no puede con el paquete, como parece suceder con Camacho Higareda, a quien se le han presentado problemas un día sí y el otro también.