Donará UNAM colección de mil títeres al Munati

El gobernador Mariano González Zarur señaló que la colección de títeres donada por la UNAM contribuirá a una mayor atracción de visitantes a la entidad
El gobernador Mariano González Zarur señaló que la colección de títeres donada por la UNAM contribuirá a una mayor atracción de visitantes a la entidad

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) donará a Tlaxcala una colección de mil títeres para enriquecer el acervo del Museo Nacional del Títere (Munati) y con ello convertirlo en el recinto más importante del mundo en esta categoría.

Esta nueva colección de títeres contribuirá a una mayor atracción de visitantes a la entidad como parte de la política del gobierno que encabeza Mariano González Zarur para detonar el turismo en Tlaxcala.

El anunció de la donación de los mil títeres al Munati lo hizo el gobernador en un acto en el municipio de Huamantla, donde se ubica este museo y en el que estuvo presente la embajadora de Canadá en México, Sara Hradecky.


A la fecha, en el Munati se resguardan más de 900 elementos relacionados con el arte de las marionetas, entre ellos algunas piezas de la compañía Rosete Aranda y donaciones que han hecho varios grupos internacionales.

En 1991, el Munati inició operaciones en el primer cuadro de la ciudad de Huamantla y contaba con una superficie de 200 metros cuadrados de museografía. En 2010, el espacio fue remodelado y ahora tiene 600 metros cuadrados, ya que ocupa los inmuebles de lo que fueron las cinco casas más antiguas del lugar y cuenta con tres niveles donde se han habilitado varias áreas para que cumpla con el perfil de un museo nacional.

En los trabajos de remodelación se respetaron algunos elementos originales de las cinco casas que datan de la época virreinal.

En el primer nivel del museo opera el vestíbulo, la recepción, la dirección, el área de servicios educativos, la oficina de mercadotecnia y difusión, un espacio de servicios médicos, sanitarios, una bodega, dos talleres, un elevador, una sala de exposiciones temporales y otra de introducción al arte de los títeres, así como un auditorio con capacidad para 81 personas.

En el segundo nivel se ubica un taller de títeres, un área sobre titiriteros famosos nacionales e internacionales, dos salas dedicadas a los Rosete Aranda –la compañía de títeres más famosa de México–, un centro de documentación, una tienda de libros sobre el teatro de títeres a través del tiempo, una sala de exhibición sobre piezas articuladas prehispánicas de Xochitécatl y Cacaxtla, las cuales se presume fueron utilizadas por estas civilizaciones como objetos religiosos o juguetes de los niños, así como otra sala interactiva donde los visitantes, principalmente los menores, podrán manejar, tocar y divertirse con las marionetas.

En el tercer nivel se ubica el repositorio, es decir, la bodega donde se resguarda todo el tesoro museográfico relacionado con los títeres, un área de restauración para dar mantenimiento a las marionetas, un departamento de investigación y un taller de producción, así como una terraza para que los visitantes puedan apreciar la ciudad de Huamantla desde lo alto.

Con la donación se busca que el Munati tenga el perfil de un museo nacional, ya que con anterioridad personas doctas de Rusia, Italia, República Checa, Turquía y Francia han sugerido que el Munati puede ser el mejor museo en el ramo de América Latina, por eso ahora se le da ese toque.

El museo también será equipado con sensores de seguridad con el fin de que todas las vitrinas queden protegidas para evitar algún robo, ya que los títeres de los Rosete Aranda están considerados como patrimonio artístico de la nación, lo cual para la dirección del Munati implica una responsabilidad muy grande.

El objetivo del Munati es preservar una riqueza tradicional de Huamantla, pues en el año 1835 se funda la compañía de los Rosete Aranda –la inició la familia Aranda y luego se unió la familia Rosete– y aunque el museo cuenta con varias piezas de esta compañía, en las últimas dos décadas ha recibido donaciones de artistas de varios países que año con año participan en el Festival Internacional de Títeres (FIT).

A la fecha, el Munati tiene alrededor de 900 piezas –títeres, escenografías, muebles pequeños, guiones de teatro y documentosv, de las cuales las más importantes son las marionetas de los Rosete Aranda.

La compañía de los Rosete Aranda tuvo 5 mil 140 piezas, de las cuales muchas están en manos de coleccionistas privados y otras en museos, pero las más famosas y representativas están en el Munati.

El títere más famoso de la compañía Rosete Aranda es el Vale Coyote, que fue un personaje que hacía gala del ingenio, de la crítica y un poco de la mordacidad en la época del porfiriato y a partir de éste nacieron varios artistas muy familiarizados con el pueblo.

“El Vale Coyote era el peladito del pueblo que salía a hacer la crítica oportuna donde se presentaba. De ese personaje nace Mario Moreno Cantinflas, quien se convierte en el peladito citadino, con su vestimenta y su gabardina. El Vale Coyote usaba una vestimenta de manta y un sarape rojo”, recuerda Alfonso Hernández Castillo, quien ha sido director de este espacio.

Otros personajes que nacen a raíz del Vale Coyote fueron Palillo, Medel y Borolas, quienes fueron grandes cómicos de teatro a partir de la crítica y la mordaza hacia los políticos.

La autenticidad de las piezas de los Rosete Aranda están plenamente certificadas, algunas de ellas datan de 1840, cuando los títeres se elaboraban con madera de las especies ayacahuite y zompantle, así como de barro y estuco.




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