Diputados a reelección y al beneficio personal

Los integrantes de la LXII Legislatura local han despilfarrado su cortísimo mandato en saciar sus intereses, porque lejos de realizar acciones propias de su encargo, han priorizado reformas y acciones parlamentarias para su beneficio personal.

Contrario a lo que ellos digan y hasta me arriesgo a alguna denuncia penal, ya que andan muy sensibles, los 25 humanos que cobran como diputados han usado su encargo para el crecimiento personal.

Ejemplo de ello es que han legislado y hasta sesionado de acuerdo con sus intereses. Por ejemplo, reformaron la Ley Orgánica del Poder Legislativo para que ahora el primer periodo ordinario de sesiones inicie el 15 de enero y no el 1 de enero como estaba en la anterior legislación y que éste concluya, por única ocasión, el 29 de abril próximo, es decir, un día antes de que inicie el periodo de campañas. Todo con miras a irse, los que buscan la reelección o participar en otra contienda federal, sin la necesidad de separarse del cargo y sin llamar a sus suplentes.


Y mejor para ellos, porque la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) determinó que el requisito de separación del cargo no resulta aplicable a los diputados que pretendan reelegirse.

Al resolver la acción de inconstitucionalidad 76/2016, los ministros consideraron que no es exigible la separación del encargo, ya que hacerlo implicaría que no se puedan refrendar las razones por las que fueron electos en un primer momento, ni cumplir con las expectativas y atentaría contra el principio de la reelección en los cargos públicos que es justamente la continuidad.

Con ello, los diputados no están obligados a separarse de sus encargos si pretenden buscar el mismo puesto, con la salvedad de que “cumplan con sus funciones parlamentarias”.

Y en esto último es donde, como reza el adagio popular, “la puerca torció el rabo”, porque solo les ha interesado legislar en beneficio personal. Ahí está el programa “Obras y Acciones del Congreso del Estado”, en el que se etiquetaron en el Presupuesto de Egresos 2018,  25 millones de pesos, el cual de acuerdo con el artículo octavo transitorio, debe ejecutarse en los meses de enero y febrero, a más tardar, antes de que se vayan a la contienda constitucional, porque en campaña siempre han andado sin importar el pueblo.