Es difícil medir desapariciones de mujeres por falta de datos y activación de alerta: CMU

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La falta de datos precisos y de activación de la Alerta Amber dificulta conocer una cifra fidedigna de niñas, adolescentes y mujeres desparecidas en Tlaxcala, señaló Edith Méndez Ahuactzin, directora del Colectivo Mujer y Utopía (CMU).

La activista puntualizó que esta organización de la sociedad civil replanteará ante las instancias correspondientes que este tema sea incluido en las solicitudes y acciones que se realizan en torno a la alerta de género, pues “no puede quedarse atrás”.

Porque sigue habiendo muchas niñas desaparecidas y mujeres mayores de edad también, y si bien es cierto que algunas han sido localizadas, el problema continúa. Además, una vez que aparecen, no se sabe bien a bien cuáles fueron las razones por las que desaparecieron, solo se informa que se dio con su paradero.


Subrayó que este asunto “sigue siendo invisible y nos preocupa”, pues no hay datos precisos de desapariciones. En ocasiones –agregó- es un poco difícil saberlos, porque no siempre se activa la Alerta Amber ni se da a conocer si las personas ya fueron halladas; sin embargo, se observa que este fenómeno aún no se ha detenido.

Asimismo, dijo que el CMU dará continuidad al tema de alerta de género, junto con otras agrupaciones, como la Red Retoño y el Observatorio Nacional del Feminicidio. “La idea es no soltarlo porque consideramos que es una herramienta que sí debe aplicarse en el estado de Tlaxcala”. Acentuó que la demanda seguirá y, en consecuencia, la promoción de un juicio de amparo ante la autoridad jurisdiccional.

Méndez Ahuactzin recordó que en febrero próximo vence el plazo que la Secretaría de Gobernación (SG) dio al gobierno estatal para el cumplimiento de observaciones derivadas de la resolución que esa institución emitió en agosto del año pasado en el sentido de que no era procedente la alerta de género.

Sin embargo preció que las autoridades deberán dar continuidad a sus acciones reportadas para la prevención, atención, sanción y erradicación de la violencia contra las mujeres y adoptar medidas necesarias en el impulso de políticas públicas que permitan enfrentar la problemática, en especial la de trata de personas con fines de explotación sexual.

Por ello, en un periodo de seis meses la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim) valorará esas acciones que se ejecuten en atención a dicha resolución del gobierno federal.

Aunque, la activista remarcó que muchas de estas observaciones que se deben acatar, “son únicamente administrativas, pues no se ve que de fondo se vayan a modificar algunas cosas en los delitos de trata y violencia sexual”.

Recalcó que lo más grave son las omisiones legales del estado en esta materia, por lo que el CMU pretende “visibilizar a Tlaxcala como un territorio donde las autoridades no tienen ningún compromiso político para erradicar ninguna forma de violencia contra las mujeres “porque todo ha quedado en pequeñas acciones”.

Edith Méndez anotó que en Tlaxcala “tampoco se quiere ver” la responsabilidad que los varones tienen en torno a las agresiones contra la población femenina. “Los hombres no pueden dejarlo de lado, deben participar y reflexionar”.