Día Mundial contra la trata, ¿las acciones gubernamentales responden al problema?

El pasado lunes 30 de julio fue el quinto año que se conmemora del Día Mundial contra la Trata de Personas, después de que la Asamblea General de las Naciones Unidas emitiera la Resolución A/RES/68/192 el 18 de diciembre de 2013. En ella, la Asamblea reiteró que “… la trata de personas sigue siendo uno de los problemas graves que afronta la comunidad internacional…”, además de recordar que los estados “…tienen la obligación de actuar con la debida diligencia para prevenir e investigar la trata de personas y castigar a los responsables, así como rescatar a las víctimas y tomar medidas para protegerlas, y que toda omisión a este respecto constituye una violación de los derechos humanos y las libertades fundamentales de las víctimas y menoscaba o anula su disfrute”.

Tlaxcala tiene leyes para transformar esta realidad desde el año 2009, pero desafortunadamente esta forma de violencia extrema hacia mujeres y niñas ha estado en aumento en nuestro estado, aunque se trate de negar. Además, la violencia hacia las mujeres no sólo tiene que ver con la trata, sino con otras violencias extremas como el feminicidio y la desaparición forzada.

La gravedad de la problemática es de reconocimiento federal dado la incidencia que se reporta desde Tlaxcala respecto a la trata de mujeres y niñas, incluso dos integrantes del Consejo Estatal contra la Trata de Personas declararon en días pasados que han identificado 32 casos de trata de mujeres y niñas, los cuales son datos preocupantes.


El gobierno del estado, a través de la titular del Instituto Estatal de la Mujer, refirió que se “aprobó hace poco el Programa de Trabajo…”. Entonces, la falta de aplicación de este programa puede constituir un acto de omisión y, por tanto, una violación a los derechos humanos de las mujeres, de acuerdo con los parámetros establecidos por la Asamblea de las Naciones Unidas, ya que la ley que obliga al gobierno estatal a tener un programa y aplicarlo se creó hace más de un año.

Un programa por definición básica es una “serie ordenada de operaciones necesarias para llevar a cabo un proyecto”, no es una especificación de los protocolos de investigación, protección y atención a víctimas. Por otra parte, recordemos que la ciudadanía tiene el derecho a la información pública y está será garantizada por el gobierno del estado como lo establece el artículo 6 de la Constitución federal. Entonces, el Programa Estatal contra la Trata de mujeres niñas en Tlaxcala no tendría que ocultarse a la ciudadanía, es información pública, tan es así que el Programa Nacional en materia de trata de personas fue publicado por el gobierno federal desde 2014. En Tlaxcala no ocurre lo mismo, pues hasta la fecha no se ha garantizado el acceso a la información para conocer los contenidos del Programa Estatal contra la Trata.

El pasado domingo las autoridades estatales dejaron en claro que no están impulsando un programa si no acciones aisladas. Realizaron un evento de difusión de información en el marco del Día Mundial contra la Trata  de Personas y la Campaña Corazón Azul México: #AquiEstoy contra la trata de personas, la cual es creada por el gobierno mexicano y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) el 30 de julio de 20171, en ella compartieron información, sin embargo, en su mayoría no era directamente sobre trata de mujeres y niñas con fines de explotación sexual, otras mientras tanto no contribuyen para nada en la erradicación del problema, mucho menos nos garantiza a la ciudadanía que las autoridades que caminaron asuman un compromiso diario por combatir este problema en el estado. No es que estén demás estas acciones, pero para poder contribuir a la erradicación del problema se requiere que al menos se articulen las acciones y se trasladen a los municipios que desde hace 10 años claramente se identifican afectados por este problema; además, se requiere una acción de mayor constancia, es decir, que no sean acciones realizadas cada año sino a lo largo del año, tanto en procesos de atención y prevención como de sanción.

Finalmente, es importante decir que no bastan luces azules contra la trata ni días naranjas para caminar hacia la erradicación, se requiere urgentemente implementar acciones de prevención en sectores estratégicos como son las secundarias y preparatorias del estado, porque es ahí donde puede contribuir de manera eficaz a detener la reproducción de la aspiración a ser tratantes o a ser consumidor y también a dotar de mayor conocimiento a las mujeres y niñas quienes son potenciales víctimas.

La gobernanza moderna, al menos frente al problema de la trata de mujeres y niñas, quedará para la historia como una idea vacía.

1Consultar en https://www.unodc.org/mexicoandcentralamerica/es/webstories/2017/lanzamiento_campana_corazon_azul.html