DESPUÉS DEL FRACASO ELECTORAL LOS PARTIDOS POLÍTICOS SE HACEN PEDAZOS

Después del fracaso electoral, los partidos políticos que realmente compitieron por el gobierno del estado han entrado en una etapa de reestructuración que les permita estar en la campaña electoral de 2018.

En el PRD y PAN las cosas cada vez se complican más por la división intestina que producen los jaloneos de los viejos grupos y tribus, frente a quienes desempeñaron la línea de combate en la campaña por la gubernatura.

El PAN participó dividido en dos grupos, uno que es afín a quien fracasa en su segundo intento por llegar a Palacio de Gobierno y otro integrado por “las criollas” de la colonización poblana, refugiadas en otro partido, pero haciendo labor de zapa en el blanquiazul.


En el PRD la fragmentación es el sello, sólo que ahora se han acuerpado en tres divisiones; por un lado, los operadores políticos de la candidata de sello priista, en otra “las criollas” alineadas con el gobernador de Puebla y el tercero por las tribus perredistas.

Después del fracaso, en el PAN y PRD la agenda está dominada por tres temas: el primero es la elección del CDE porque quien la obtenga tendrá las posibilidades de incidir en el segundo tema: la designación de las candidaturas a diputados y senadores.

El tercer tema es la candidatura presidencial y ahí los dos partidos tienen candidatos: las criollas del PAN y los operadores políticos del PRI en el PRD están comprometidos con Rafael Moreno Valle.

La fracción de la eterna derrotada no tiene opción diferente que alinearse con Margarita Zavala, ya que como “amiga” del presidente Felipe Calderón sabe que la única forma de mantenerse es controlando al PAN.

Como podrá observarse, los tres partidos políticos que realmente disputaron la gubernatura ya tienen candidatas o candidatos a la Presidencia de la República, sólo les queda jugar a las estatuas de marfil.