El desprecio del gobernador por el IESE y Los Gavilanes

El gobernador Emilio Sanchez Piedras no tenía proyectada la creación de una universidad en su sexenio, como lo exigían Los Gavilanes, encabezados por Ernesto García Sarmiento. Foto:Alejandro Ancona/La Jornada de Oriente

El desprecio del gobernador por el IESE y Los Gavilanes. 1975 fue un año miserable. Solicitan, demandan, urgen la conversión o transformación del Instituto de Estudios Superiores (IESE) en Universidad. Como respuesta reciben tres proyectos en el que nunca están incluidos.

El corporativismo campesino llega a su máxima expresión. El liderazgo de la Secretaría de la Reforma Agraria  emprende el camino para hacer del campo tlaxcalteca una copia de los koljós rusos o kibutz israelitas.

Los ritos políticos cobran fuerza con la cargada. El candidato de la Presidencia de la República recorre el país envuelto en el espíritu de Quetzalcóatl. Lanza la propuesta de prepararse para administrar la abundancia. Al final termina llorando como perro.


A la gubernatura arriba un hacendado. El que tuvo la osadía de pronunciar un discurso a favor de la Revolución Cubana que le había llevado al ostracismo. Hasta que lo rescatan convirtiéndolo en candidato al gobierno del estado.

Los movimientos campesinos mantienen viva la demanda por las tierras que, disfrazadas de pequeña propiedad, protegen latifundios. En la lucha destacan tres jóvenes preparatorianos: Ernesto García, Beatriz Paredes y Rosalía Peredo. La Federación de Estudiantes de Tlaxcala (FET) se convierte en un actor político importante.

A principio de enero, la comunidad del IESE demanda al gobernador su conversión o transformación en Universidad de Tlaxcala. Pasan los meses y la respuesta es la creación del Centro de Estudios del Tercer Mundo, las facultades de Agronomía y Veterinaria de la Universidad Autónoma Metropolitana y el Instituto Tecnológico Regional de Apizaco. Con lo que se demuestra el desprecio del gobernador por el IESE y Los Gavilanes.

El Centro de Estudios del Tercer Mundo en Ixtacuixtla

Durante el sexenio 1970-76, el presidente Luis Echeverría plantea un nuevo mapa mundial. Si el mundo se encuentra dividido en dos: Estados Unidos de Norteamérica (EUA) y Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas (URSS). También podía ser dividido en tres: primer mundo, segundo mundo y tercer mundo.

En la edición del 27 de mayo de 1977, apunta la revista Proceso: “Habría que empezar por definir qué es el Tercer Mundo. Está formado por 119 países —2 mil 850 millones de personas, de los 4 mil millones que había en el mundo en 1975, vivían en esas naciones—, lista en la que figuran nombres como Bangladesh, Burundi, Bután, Fidji, Kampuchea, Mauricio, México —claro— y Zambia, entre otros.”

“El Centro se inauguró en septiembre pasado y como presidente está el licenciado Luis Echeverría Álvarez y como director general el licenciado Rafael García de Quevedo…, la institución se propone organizar programas de investigación, capacitación, intercambio, información y documentación, y experimentación en torno a los problemas principales de los países del Tercer Mundo.”

Además de la central en San Jerónimo en la Ciudad de México, se crean sedes en los estados.  Tlaxcala es uno de los escogidos. El 22 de junio de 1975, Echeverría realiza una visita relámpago para darle el visto bueno a la ex hacienda de San José Buenavista en Ixtacuixtla. Ahí se instalará el Centro de Estudios Económicos y Sociales del Tercer Mundo (CEESTEM),  y “se construirán también un hotel balneario y el Centro de Especies Menores”

El Instituto Tecnológico Regional de Apizaco

En el discurso de toma de posesión del 15 de enero, es clara la posición del gobernador. Dejar atrás la estructura económica basada en la agricultura para “industrializar Tlaxcala”. Es decir, convertir a “Tlaxcala en el mejor lugar para invertir”. En educación superior propone la creación de “un Instituto Tecnológico Industrial” (ITR).

Desde los primeros días de su gestión hace la solicitud ante el Presidente de la República, que se lo autoriza. En febrero se constituye el patronato pro-construcción, inmediatamente se localiza un terreno de 20 hectáreas en la periferia de Apizaco.

La ubicación no es gratuita, cerca de los corredores y las ciudades industriales. Los estudiantes organizados en la Federación de Estudiantes de Tlaxcala (FET) piden al gobernador que se cree el ITR en la capital del estado. Es en el centro del estado donde se requiere dar oportunidad a los jóvenes, afirman.

El gobernador los escucha, pero ante la insistencia de la FET–identificados como Los Gavilanes– les da una lección. Tlaxcala es la capital de la entidad, pero no el centro del estado. ¡El centro se encuentra en Apizaco! Atendiendo a su petición, el ITR se creará ahí con lo que adquiere su apellido. Instituto Tecnológico Regional de Apizaco (ITR-A).

Con el ciclo escolar de 1975, arranca el ITR-A 289 en las aulas de la escuela primaria Xicoténcatl, con horarios vespertinos. Mientras espera la entrega de sus edificios totalmente concluidos, lo que sucede en el mes de noviembre. El proyecto del gobernador se diseña, planea, construye y se implementa en menos de un año. El ITR-A-289 era de su interés.

Las facultades de Agronomía y Veterinaria

El gobernador Sánchez Piedras considera la posibilidad de incrementar la oferta educativa de nivel superior, pero sin crear una universidad. La opción es dialogar con el arquitecto Pedro Ramírez Vázquez sobre la viabilidad de que la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) instale dos facultades en Tlaxcala.

La propuesta es muy concreta. Si la mayor parte de los problemas “sociales” están en el campo. Lo mejor es elevar el nivel educativo de los hijos de los campesinos para que desarrollen una agricultura y ganadería industrial.

Al rector de la Metropolitana se le ofrecen dos espacios: el casco de la Hacienda de Santa Águeda – hoy Valquírico- o el de la hacienda de Santa Elena. En las dos contaría con un mínimo de 80 hectáreas para la construcción de las facultades de Agronomía y de Veterinaria.

El rector de la UAM hace una primera visita. Ofrece becas para estudiantes tlaxcaltecas en la UAM. Determina utilizar el casco de la hacienda de Santa Elena para crear una extensión agrícola y campos experimentales. Pero nunca aprueba la creación de facultad alguna. El proyecto se queda en solicitudes, visitas y cortesías.

El desprecio del gobernador por el IESE y Los Gavilanes

La comunidad del Instituto de Estudios Superiores –identificada para 1975 ya como Los Gavilanes– participa activamente en las invasiones, denuncias y marchas con los campesinos a través de la Federación de Estudiantes Tlaxcaltecas.

La FET era una organización de estudiantes afiliada a la Confederación de Jóvenes Mexicanos (CJM). La parte del PRI que reunía a los estudiantes agrupados en las federaciones de los estados bajo la égida de Lázaro Cárdenas.

La Federación construye una buena relación con el secretario de la Reforma Agraria, Augusto Gómez Villanueva. Este funcionario aspira a suceder a Echeverría. Su base la construye a partir de lo que llama la segunda revolución mexicana: la organización del campo.

Los Gavilanes consideran que la llegada de un nuevo gobernador priista y el prestigio adquirido en las luchas campesinas les da autoridad para demandar que el Instituto de Estudios Superiores (IESE) se convierta o transforme en Universidad.

La indiferencia del gobernador motiva al consejo técnico del IESE para que oficialice la solicitud. Le  recuerdan que en el sexenio de Anselmo Cervantes (1963-69) el Congreso local aprobó un decreto por el que se da existencia a la Universidad Técnica de Tlaxcala.

El gobernador no quiere pero el candidato a la Presidencia sí

En noviembre visita Tlaxcala el candidato a la Presidencia de la República, José López Portillo. Con el proyecto en la mano le demandan su transformación en Universidad.  Su discurso lo basan en cuatro premisas: Primero: “la negativa de las diversas universidades circunvecinas a nuestra entidad federativa para admitir a los bachilleres tlaxcaltecas”.

Segundo: El costo social que representa para los jóvenes y las familias. Se provoca la desintegración familiar y la fuga de cerebros. Tercero. “los profesionistas tlaxcaltecas egresados en las diversas universidades del país, en la mayoría de los casos ya no retornan al estado”. Cuarto. “no obstante que el estado de Tlaxcala tiene relevancia histórica. Es el único que carece de Universidad”

El gobernador nunca tuvo una respuesta para el IESE. Durante 1975 se ocupó de patrocinar el Instituto Tecnológico Regional de Apizaco. La creación del Centro de Estudios Económicos y Sociales del Tercer Mundo. La promoción de las facultades de Agronomía y Veterinaria de la Universidad Autónoma Metropolitana. Pero no la transformación del IESE en Universidad. Fue la forma en que se demostró el desprecio del gobernador por el IESE y Los Gavilanes.