DÉMOSLO POR HECHO. SECRETARÍA DE CULTURA EN TLAXCALA

Démoslo por hecho

Démoslo por hecho. La Secretaría de Cultura se trasladará a Tlaxcala, afirma el dirigente estatal de Morena. Confirma la idea planteada por el presidente electo sobre la descentralización del gobierno federal. A lo que abonan diputados y senadores triunfantes.

Aunque no se ha explicado las razones para ello, la clase política se ha adelantado afirmando que es “un reconocimiento al enorme acervo cultural que tiene el estado”. Representa “mucho porque le dará proyección a nivel nacional a Tlaxcala capital ”.

Escribe Clifford Geertz que la cultura “es simplemente el conjunto de relatos que nos contamos sobre nosotros mismos”. Así que hemos comenzado a recuperar la narrativa de la grandeza local, sin tomar en cuenta de que la descentralización es un asunto nacional.


El gobernador y los responsables de la cultura tendrán que responder dos interrogantes: una tiene que ver con el proyecto local con relación al tema y otro con las capacidades para albergar la infraestructura y a las personas.

La cultura tlaxcalteca es una expresión de consumo interno y qué bueno que se mantenga así. La danza, las creencias religiosas, algunas ferias y festivales tienen un gran potencial. Pero no han logrado traspasar las fronteras regionales.

En cuanto a infraestructura, no hay que olvidar la construcción del Centro de las Artes, con lo que se inicia la descentralización de la cultura local. Debe estudiarse seriamente la alineación con lo federal.

En donde se presentarán problemas es en el ámbito de servicios para las personas. Cuántas casas, escuelas, hospitales, etc., se requiere para albergar a 2 mil trabajadores y sus familias. Simplemente revísese la experiencia con los trabajadores de Audi en Huamantla.

Démoslo por hecho, sin olvidar que en 1985 las experiencias de los trabajadores de Capufe (Cuernavaca), Inegi (Aguascalientes), Conafor (Guadalajara), Conapesca (Mazatlan), Conaza (Saltillo), Conaliteg (Querétaro) y FIRA (Morelia), les lleva a enfrentar el “haz patria, mata un chilango”.