Demanda Colectivo a Estados Unidos frenar separación de familias migrantes

El Colectivo Por Una Migración sin Fronteras, integrado por diversas asociaciones civiles tlaxcaltecas, llamó al gobierno estadounidense a detener la política de “Cero Tolerancia” y la separación de familias migrantes.

Norma Mendieta Mendieta, directora del Centro de Atención a las Familias Migrantes e Indígena (Cafami), refirió que como parte del Colectivo Migraciones para las Américas, el de Por Una Migración Sin Fronteras y algunas organizaciones centroamericanas, se han sumado a este pronunciamiento.

En este documento dirigido a los gobiernos de Estados Unidos, de México, Guatemala, El Salvador y Honduras, así como a órganos de protección de derechos humanos del Sistema de Naciones Unidas y a la Organización de Estados Americanos (OEA), exponen: “Sabemos por comentarios de niños, niñas y adolescentes, que viajan con sus familias, huyen de la violencia de sus países de origen, tal como es expresado con sus propias frases, ‘la maldad está ahí’;  ‘es muy precioso, pero hay mucha matancera’”.


El Colectivo resalta que no existe una ley como tal que requiera la separación de las familias,  por lo que dichas prácticas no forman parte de los procedimientos legales de solicitud de refugio; “la separación representa una experiencia sumamente traumática, se trata de una política absolutamente inhumana que viola el derecho elemental a una familia, así como el principio de interés superior de la infancia”.

Por eso este conjunto de Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) demandan al gobierno de Estados Unidos respetar y salvaguardar los derechos de niñas, niños y adolescentes que se encuentren en ese territorio, sin importar su condición migratoria.

Asimismo, “tener una perspectiva civil apegada a los derechos humanos respecto de la migración irregular y detener la perspectiva criminal”; transparentar la información sobre la cantidad exacta de familias separadas, las razones, el estatus legal y ubicación de todos sus miembros;  dar a conocer el paradero de niñas y bebés que han sido apartados de sus padres e implementar medidas reparatorias del daño a personas afectadas por esta medida.

También demandan la eliminación total de esta política a los grupos solicitantes de asilo y establecer en los ordenamientos legales correspondientes, “la prohibición de la separación familiar bajo cualquier situación”.

A los gobiernos de México, Guatemala, El Salvador y Honduras, piden, entre otras cosas, que exijan a Estados Unidos “la pronta eliminación de estas prácticas” en la frontera.

Norma Mendieta señaló que el gobierno mexicano debe garantizar la atención a paisanos en esta condición, desde los consulados en Estados Unidos y que dé seguimiento a los casos de padres deportados que no dejaron alguna carta para dejar en custodia a sus hijos con algún familiar o con alguna persona conocida.

Esos niños con nacionalidad estadounidense –anotó- quedan bajo resguardo de ese país, de ahí que los padres repatriados tienen que iniciar una lucha legal y compleja desde México para poder recuperarlos.

Afirmó que Cafami no tiene conocimiento de que algún tlaxcalteca se encuentre en esta situación, pues nadie se ha acercado a pedir ayuda, pero agregó que posiblemente alguna institución gubernamental ha recibido solicitud de atención.

Respecto de infantes separados de sus padres migrantes y que han sido resguardados en jaulas metálicas, consideró que es una “total violación a los derechos humanos de los niños” y el no cumplimiento de tratados internacionales, “que los países firman pero en ningún momento se cumplen ni respetan, ese el gran tema”.

“Esto viene sucediendo desde que iniciaron las deportaciones, incluso con el gobierno de Barack Obama,  y ahora está siendo más visibilizado, pero hay muchísimos casos de familias mexicanas separadas, aunque ahorita el canciller mexicano habla de solo 22 niños, que ya se resolvieron 10 casos y que están por resolver otros. Este es un tema de atención necesaria”, enfatizó.

Refirió que a través del  Colectivo Migraciones para las Américas, el de Tlaxcala ha apoyado acciones emprendidas por otras asociaciones que han atendido casos de familias separadas, mediante apoyo legal, acompañamiento y asesoría psicológica.

En tanto, Elías Dávila Espinoza, sacerdote y representante del albergue para migrantes “La Sagrada Familia”, el cual forma parte del Colectivo Por Una Migración sin Fronteras, señaló que esta situación es “muy difícil”.

Acentuó que ante estas circunstancias los obispos mexicanos también han emitido un mensaje para expresar su preocupación, pues “las familias no deben ser separadas; al contrario, el bien común se consolida con la unidad de ellas”.

De esta manera, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) hace un “fuerte llamado al gobierno de Estados Unidos a salvaguardar la integridad de las familias migrantes y el derecho, que tanto  padres e hijos tienen de permanecer unidos. La soberanía política de cualquier Estado descansa en una soberanía anterior y mucho más fundamental, que es la de las familias, que poseen dignidad propia, no es fruto de su estatus migratorio”.