De evaluación docente y política

Conforme se va acercando el inicio de las campañas electorales, el tema de la evaluación al desempeño docente va convirtiéndose en tabú dentro de la lista de asuntos que se pueden abordar con los funcionarios del ramo, tanto estatales como federales.

No podemos hablar de este tema hasta nuevas indicaciones, responden algunos cuando se les pregunta, por ejemplo, sobre las fechas en que darán a conocer los resultados que obtuvieron los docentes que tuvieron la suerte de ser elegidos para ser evaluados en la primera etapa de este ejercicio que se realizó entre noviembre y diciembre pasado.

La razón es que las autoridades pretenden con este silencio oficial premeditado –en el caso extremo está el titular del sector, Tomás Munive Osorno, que evita a toda costa el contacto con los medios de comunicación– que el tema vaya olvidándose, principalmente por los profesores, al menos hasta que pasen las votaciones del 5 de junio próximo.


No quieren revolotear más el avispero, reconocen, y que este asunto que ya de por sí ha provocado un rechazo generalizado entre el magisterio se refleje en las urnas en contra de los candidatos oficiales. De hecho, la segunda etapa de evaluación al desempeño docente, que inicialmente había sido programada para realizarse entre este mes y el de marzo siguiente, ya fue pospuesta hasta noviembre próximo.

Esta misma estrategia ya fue aplicada en las elecciones federales del año pasado, cuando la SEP federal anunció una semana antes de las votaciones que se realizaron el 7 de junio de 2015, la suspensión de la evaluación de ingreso, promoción y permanencia que se aplicaría en ese mes.

Aquella ocasión, la estrategia dio resultados, pues el PRI logró, junto con sus aliados, ganar la mayoría de las curules en el Congreso de la Unión. Pero esta vez, el magisterio disidente ya advirtió la artimaña y afirma que mantendrá en los siguientes meses sus acciones de rechazo a la evaluación y a la reforma educativa, y con ello mantener frescos estos temas en el pensamiento colectivo.

La afirmación que hicieran en su momento las autoridades respecto a que no se daría un uso político a la evaluación al desempeño docente ha quedado, al igual que otras muchas declaraciones, en el olvido.