David conquista con su baile a las mujeres

El grupo de bailarines de la agrupación Banderela Big Band Orchestra, jóvenes con vestimentas del siglo XX y cabello engomado, contagiaron al público con pasos de swing
El grupo de bailarines de la agrupación Banderela Big Band Orchestra, jóvenes con vestimentas del siglo XX y cabello engomado, contagiaron al público con pasos de swing

Los movimientos sensuales y la mirada seductora de David Banderela conquista a las mujeres. Es El rey del swing; el hombre de elegante sombrero, con chaqueta en blanco y negro y zapatos de punta en los mismos tonos. Baila y canta sobre el escenario desde el que declara: “El jazz es amor”.

Es el líder de la agrupación Banderela Big Band Orchestra.

Los acordes de trompetas y saxofones rompieron con la quietud del patio del Instituto Tlaxcalteca de la Cultura (ITC) en la apertura de la Temporada de Jazz 2013, del 16 de agosto al 7 de septiembre.


El concierto transcurrió entre las notas de blues, swing, soul y rock and roll, con temas de grandes bandas norteamericanas de mediados del siglo pasado.

“La ventaja del jazz es que se pueden hacer muchas cosas”, afirma David.

Y lo demuestra con la adaptación de la balada actual Mi credo.

“Muchos dicen qué es el jazz. Algunos lo creen un género musical, otros lo creen un estilo de vida, otros piensan que hasta en el rock no hay jazz y eso es mentira, hasta en el rock and roll hay jazz”.

“Y cuando escuchas una big band tocando rock te das cuenta que el jazz existe”, asienta el director de la orquesta.

Al ritmo del sax, David se contonea por el escenario, es sexi. Bromea con el espectador. El público femenino lo secunda y suelta gritos. Desabrocha su chaqueta y la avienta. Entonces canta Rayo rebelde, del exitoso musical Vaselina.

Luego pregunta: ¿Qué pasa en estos tiempos con el amor? Y defiende: “El jazz es amor”.

David interactúa con el auditorio. “Tenemos opciones los músicos, cuando nos gusta una chava podemos decírselo con jazz, ¿están de acuerdo?, pero luego es muy difícil entender a grandes jazzistas como Duke Ellington”.

“Tenemos otra corriente del jazz, aunque no lo crean, saben que nos lleva al swing y al rock and roll… y en vez de mandarle un twitter a la chava o un facebook, decirle con música: Tú me gustas muchachita…” y da entrada a este otro clásico.

El rey del swing presume la creatividad de Banderela Big Band, al presentar música original de la agrupación y uno que otro cover.

Sigue Mi historia entre tus dedos, balada popular de los años noventa de Gianluca Grignani, en voz de Nayelly Burguete, El ángel del swing. Vuelve a prender al público.

“Hasta dicen que suena mejor. Yo creo que sí”, chancea David.

Anuncia otro tema y cuenta al público que originalmente era un vals del siglo pasado, pero que se hizo “famosísimo” en voz de Loui Amstrong, “genio tan encantador de esta música”.

Comparte con las y los tlaxcaltecas que gracias a él, a Loui Amstrong, “descubrimos lo que era en cierta manera, comercialmente para la gente, poder disfrutar y frasear la música de una manera distinta”.

Se trata de Mackie El navaja, aún interpretado en todo el mundo.

“Hacía viajar a las personas en ese Londres del siglo pasado, hablaba de un asesino famosísimo como Mackie, y esta es su historia…. uno, dos, tres…”, comienza a cantar.

David muestra una vez más que el jazz se reinventa y se reconstruye.

Elogia a sus músicos. Presenta a cada uno. Se escucha el sonido de las percusiones, de la guitarra eléctrica, del contrabajo y de la batería, de los saxofones y trompetas.

Y a su grupo de bailarines, jóvenes con vestimentas de aquellas épocas del siglo XX y cabello engomado, contagian al público con pasos de swing.

El líder de la banda aprovecha el momento para agradecer la recepción de sus seguidores tlaxcaltecas.

“He recibido amor y atención increíbles de la gente de Tlaxcala, he visto en ella que le gusta la buena música, que está ávida de la buena música”.

Y reconoce a las autoridades estatales por organizar este tipo de eventos culturales.

“Vamos a volver muy pronto”, promete el músico.

La ya reconocida como la mejor agrupación de este género en México ha pisado escenarios nacionales e internacionales. Ha participado en conciertos y festivales de renombre. Cuenta con tres producciones discográficas y ha obtenido premios.

Pero la Big Band cierra con un clásico más, Sing, sing, sing y  con otro, The Mood, que popularizara Glenn Miller en los años cuarenta y con el que pone a bailar al auditorio de Tlaxcala.




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