CulturaTlax

El estado de Tlaxcala posee una riqueza histórica descomunal, un pasado glorioso para muchos y vergonzante para otros. La ambigüedad estriba en dónde se esté parado, si fuera del estado o dentro de él.

La teoría explicativa de este comportamiento sigue siendo la del SI pero NO.El proceso de la conquista de México enmarcó a la región en el mito de la traición. Tal parece que la gran Malinche recoge sus faldas para observar celosamente uno a uno de sus descendientes y vigilar el paso de su herencia ancestral. Eclecticismo puro entre la conquista y la decolonialidad.

La gran Tlaxcala conquistada, más no colonizada pero sí conquistadora a través de la diáspora de poco menos de 400 familias aculturalizadoras en la gran chichimeca. Mestizaje, el ombligo de una mexicanidad a veces incómoda. Hoy Tlaxcala no es indígena, hoy Tlaxcala no es mestiza, es la fusión del pasado y el presente.


La identidad cultural de Tlaxcala es la muestra de una identidad histórica diferenciada, es un tema local, la cultura tlaxcalteca refleja con orgullo la fusión del mestizaje, pero a la vez, lo niega, exalta el tema indígena, pero a la vez lo niega, se diferencia de sus indígenas y de otros indígenas.

La cultura de Tlaxcala es un sincretismo labrado para consumirse internamente, no es un proyecto nacional, sólo los tlaxcaltecas entienden la razón y el sentido de su cultura, reflejo de la construcción de otredades recíprocas con los de adentro y con los de fuera, con otras regiones, por ejemplo Puebla o Ciudad de México.

La cultura de Tlaxcala es un reflejo de su historia, reina ahí la independencia: de Señorío a Cabildo indígena y posteriormente Estado soberano. Así la gran cultura tlaxcalteca, autonomista y localista.

El papel extensionista de los tlaxcaltecas en las múltiples colonias españolas conformó al interior del hoy estado una cerrazón cultural, un alejamiento. No se fusionó ni enriqueció la cultura local al convivir con el otro, con el extranjero. La cultura tlaxcalteca se volvió más cerrada, cual laboratorio en el que se reproducen los imaginarios y representaciones locales.

La cultura tlaxcalteca responde a una reproducción identitaria distinta a todo, distinta a todos los mexicanos, es la representación más fiel de las acciones históricas que justifican su conducta y acciones pasadas y presentes. La máxima diferenciación.

La descentralización de las dependencias federales conlleva múltiples retos logísticos, económicos, materiales, etc., pero la Secretaría de Cultura federal tendrá un reto mayúsculo cuando arribe aTlaxcala, es un estado que no tiene la más mínima necesidad de exportar su cultura local, es un estado que en diferenciación cultural ha logrado a lo largo de su historia mantener libertades y autonomías. Es evidente que la Secretaría de Cultura federal y las dependencias locales de cultura se integrarán laboralmente, que el gobierno local está dispuesto a integrarse y fungir como un facilitador. Mas todo parece indicar que el gobierno local tiene claro que este proceso de integración será paulatino, tanto a nivel burocrático como en el ámbito creativo, cultural. Aunque quizá un sexenio no sea suficiente tiempo para lograrlo.

La experiencia nos dice que la reproducción cultural de la entidad no se fusionará o integrará a la maquinaria y proyectos federales, puesto que la cultura tlaxcalteca refleja con orgullo la fusión del mestizaje, pero a la vez lo niega, exalta el tema indígena, pero a la vez lo niega, se diferencia de sus indígenas y de otros indígenas, se diferencia de la cultura de los demás. Tlaxcala no necesita ser una entidad que promueva su cultura a través de proyectos de alto impacto social, es optimista el próximo gobierno federal al creer que a través de la Secretaría de Cultura se traerá el desarrollo a Tlaxcala. Al menos no un desarrollo cultural como se cree.

Por el contrario, es casi segura la existencia de una retracción cultural en lo local y paralelamente una reproducción cada vez más profunda de la misma. Sólo los tlaxcaltecas entienden la razón y el sentido de su cultura, reflejo de la construcción de otredades recíprocas con los de adentro y con los de fuera, con otras regiones.

Históricamente, los tlaxcaltecas están habituados a no pagar ningún tributo, su creación cultural es la respuesta al papel histórico endilgado por las narrativas triunfalistas de la conquista. La cultura tlaxcalteca ha resistido a la colonización, no se ha entregado, no ha sido fusionada, pero ha aprendido a sobrevivir y, sobre todo, a negociar sin dejar de ser una cultura propia y única.

Lo más seguro es que SÍ pero NO habrá integración.