Crece la agresión en contra de los migrantes por parte de los vigilantes de la empresa Ferrosur: Elías Dávila

Vigilantes de la empresa Ferrosur han sido señalados de golpear, robar y de obligar a migrantes a arrojarse del tren, incluso de intento de violación, denunció Elías Dávila Espinosa, encargado diocesano de la Pastoral Migrante, quien aseveró que las agresiones contra este sector han crecido en el estado, pues en lo que va del año se han reportado alrededor de 30 casos.

El también representante del albergue para migrantes “La Sagrada Familia” de Apizaco, administrado por la organización Un Mundo Una Nación, expuso que la situación “es delicada”, por lo que demandó un trato digno para estas personas.

“Nos preocupa que ha incrementado la violencia en torno a migrantes en Tlaxcala, sobre todo por parte de vigilantes de la empresa Ferrosur, a algunos los golpean y se ha dado a conocer en una noticia en la prensa, que a dos mujeres intentaron violarlas”, comentó.


“A nosotros nos reportaron que esas mujeres habían muerto, pero parece que no, fue falsa alarma… también les quitan las pocas cosas que llevan consigo”, refirió, al reconocer que la cifra de casos es elevada.

Comentó que un centroamericano ha solicitado la investigación de este tipo de agresiones. “Los medios de comunicación me han preguntado si en Tlaxcala hay crimen organizado contra migrantes, pero aquí más que eso, hay un grupo que está impidiendo que bajen o suban al tren”.

“Un migrante denunció que a las tres de la mañana, entre Apizaco y Huamantla, cuando está un frío terrible, lo desnudaron, lo hicieron caminar entre las vías, es algo que va en contra, no sé si sea una política que les den los directivos de Ferrosur a los vigilantes  o a lo mejor será capricho de ellos”.

El encargado diocesano de la Pastoral Migrante indicó que otro fue obligado a arrojarse del tren en marcha y se lastimó la pierna, por lo que se le atendió en el refugio. Pero lamentó que este tipo de vejaciones no son denunciadas por las víctimas, pese a que ha insistido en ello.

“Luego se ve la situación, (los vigilantes) pasan junto a la vía y actúan con prepotencia, se observa resentimiento contra los migrantes, hay tensión… Ferrosur debe tener cuidado al contratar a su personal”, advirtió.

“En realidad, lo que los migrantes quieren es seguir su viaje dentro del grupo, pues si lo dejan, se pierden”, apuntó. Elías Dávila mencionó que es difícil que estas personas recurran a las autoridades, pero afirmó que la Pastoral cuenta con los testimonios.

Hizo un llamado a Ferrosur y a las autoridades para que garanticen un trato digno a los migrantes. “Lo que me preocupa es que muchos de esos policías o vigilantes de la empresa son mexicanos y muchos tendrán parientes en Estados Unidos, ¿así como tratan a migrantes quieren que traten a sus primos o sobrinos en ese país?”, cuestionó.

Entre enero y febrero de este año, el refugio ha recibido a alrededor de 500 migrantes, entre los cuales se encontraban 10 mujeres y una bebé. El flujo se ha mantenido estable.

Dijo que diario se reciben de cinco a 40. Se observa un aumento respecto de 2014. El sacerdote apuntó que no hay certeza de trata de personas a su paso por el estado.