Corrupción en sector de la construcción propicia la creación de empresas fantasmas: AMIC

La corrupción en el sector de la construcción genera pérdidas por el equivalente al 13 por ciento del monto de las ventas, además de baja competitividad, salarios soeces, evasión de impuestos, propicia la creación de empresas fantasmas, inseguridad y más corrupción, aseguró la presidente de la Asociación Mexicana de la Industria de la Construcción (AMIC) en Tlaxcala, Claudia Ivette Palafox Hernández.

Observó que en todos los niveles de gobierno prevalece esta práctica y en la realización de trámites se da desde el inicio de la obra, lo que impide también que los pequeños empresarios locales puedan acceder a contratos en el sector público.

La dirigente de esta organización señaló que los niveles de pobreza, baja competitividad y falta de capacitación son directamente proporcionales al nivel de corrupción en el ecosistema en el que se desarrollan las empresas constructoras.


Agregó que el ramo 23 contempla fondos asignados por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y la Cámara de Diputados Federal a estados y municipios destinados para construcción, apoyo a programas de migrantes o fortalecimiento financiero de los gobiernos locales, pero este rubro es el inicio de una gran cadena de favores y destinatarios que merman la cantidad y calidad de las obras donde algunos empresarios selectos forman parte del complejo engranaje de la corrupción.

Por ello, confió en que la próxima administración federal concrete el combate a la corrupción, enfocado principalmente a la responsabilidad de los servidores públicos, la disminución de salarios y la creación de la figura de coordinador de delegaciones federales, pero el sector empresarial asume una posición de juzgador u observador cuando es un factor importante para combatir la corrupción.

Como antecedente de lucha contra la corrupción en el sector empresarial en los últimos años, dijo que las denuncias de posibles actos de esta naturaleza van concatenadas a la exclusión en contratos, al acoso por auditorías a las empresas o a la estigmatización política hacia un grupo contrario; en todos los casos la impunidad triunfa ante la denuncia.

Palafox Hernández estableció que el combate a la corrupción trae ventajas empresariales, pues al menos en el sector de la construcción implicaría la capitalización de por lo menos el 13 por ciento de las ventas. Ese porcentaje aumentaría la capacidad instalada, mejoras de capacitación y, por ende, empleos mejor pagados y empresas con mayor tiempo de vida y competitividad.

Para lograr lo anterior, consideró que como empresarios deben asumir la responsabilidad de combatir la corrupción con políticas de integridad, capacitación en materia de responsabilidad administrativa, foros y círculos de colaboración.

Vaticinó que con la llegada de la administración federal, habrá una nueva relación gobierno–empresarios, la cual tendrá como constante el combate a la corrupción, por ello los contratistas deben sumarse y prepararse lo más rápido posible ante esos cambios.