Continúa agresión a migrantes por custodios de ferrosur

Elías Dávila Espinoza, encargado diocesano de la Pastoral del Migrante. Foto:Alejandro Ancona/La Jornada de Oriente

Alrededor de 70 por ciento de migrantes que ha arribado al albergue “La  Sagrada Familia” de Apizaco en lo que va del año, ha sufrido algún tipo de agresión por parte de personal de la empresa Ferrosur, denunció Elías Dávila Espinoza, encargado diocesano de la Pastoral del Migrante, en entrevista.

Las personas que buscan refugio en esta casa para descansar y alimentarse a efecto de continuar con su trayecto hacia la frontera norteamericana, brindan su testimonio sobre la situación que enfrentan durante la travesía.

Dávila Espinoza refirió que esta población, conformada básicamente por centroamericanos, señala que las principales vejaciones las padecen cuando el tren pasa por el tramo de Orizaba, Veracruz, y que comparativamente con ese punto, en Tlaxcala este tipo de violencia hacia ellos “ha sido menos”.


Afirmó que hasta el momento, esta casa del migrante no ha conocido casos de personas baleadas cuando están a bordo del ferrocarril, como sucedió el año pasado, presuntamente por parte de personal de Ferrosur.

Al respecto, anotó que esos hechos todavía no son esclarecidos por las autoridades locales, de ahí que replanteó su petición para que se investiguen a fondo y se finquen responsabilidades, pues recordó que un migrante centroamericano perdió la vida por herida de proyectil, mientras que otro fue herido de gravedad.

Expuso que a pesar de estas violaciones graves, a las que se suman golpes, extorsión e intimidación, supuestamente cometidas por custodios de Ferrosur, el flujo migratorio continúa. “Es permanente –mencionó–, aunque algunos huyen del frío”.

Subrayó que el tren representa el medio de transporte para los “migrantes pobres” porque implica menos costos de traslado hacia el norte de México, pues sólo aquellos que cuentan con un poco más de recurso económico, pueden solventar gastos y pagar un autobús.

Elías Dávila puntualizó que las personas que van “en busca del sueño americano” dejan su testimonio por escrito, pero algunas prefieren hacerlo únicamente de manera verbal. Dijo que cada una relata las dificultades que viven para realizar su aspiración de ingresar al territorio estadunidense, a fin de trabajar y mejorar la calidad de vida propia y la de su familia que dejó en su nación de origen.

El también activista a favor de los derechos humanos, principalmente de migrantes, reiteró su llamado a la sociedad para respetar a este sector, así como para construir una cultura de la tolerancia que evite condiciones de discriminación y violencia.