CONGRESO GATOPARDISTA. EL CAMBIO PARA QUE TODO SIGA IGUAL

Congreso gatopardista

Congreso gatopardista. La responsabilidad de la Legislatura –así lo refiere la Constitución– es iniciar, reformar, abrogar, derogar y adicionar leyes, decretos o acuerdos. Para la mejor administración y gobierno interior del Estado. Regular las relaciones de trabajo entre poderes. Y defender a los particulares.

Los diputados tienen como tarea central legislar. Deben tomar decisiones para transformar o cambiar el estado de cosas. Lo que les obliga a identificar actores, reglas institucionales, recursos y contenido de la realidad social que juzgan políticamente como inaceptable.

Para ello requieren marcos de referencia –Los lentes a través de los cuales miran la realidad y actúan sobre ella. ¿Desde dónde, un legislador, construye ese marco de referencia?


Primero, desde la posición de su partido. Lo que le lleva a una definición ideológica y política. Segundo, desde un marco teórico que deriva de su profesión y experiencia. Tercero, desde los intereses de los actores sociales con los que participa en la arena política.

En la primera sesión ordinaria en la que intervienen algunas diputadas y diputados. Qué se escucha: Lugares comunes, generalidades. No se registra posicionamiento alguno sobre la problemática social de Tlaxcala. Ni sobre los problemas públicos en que desean intervenir. Menos aún sobre la visión para lograr que “los tlaxcaltecas sean felices”.

Asumen que la geometría política desapareció. Por ello, ninguno expresa posición ideológica o teórica sobre la realidad local. Nadie explica la razón o necesidad de cambiarla. Menos aún del proceso para transformar problemas públicos en políticas constituyentes, regulativas, distributivas o redistributivas.

La presentación de los y las diputadas muestra una gran falta de conocimiento, experiencia y sobre todo capacidad para aprovechar la oportunidad que la población les otorga para cambiar el estado de cosas. Los discursos confirman la espera de que todos los problemas se resuelvan por gracia del presidente de la República.

Así como llegaron, por el voto parejo de López Obrador. Así se van a comportar. Obedientes al mando del partido y el presidente. La idea de que algo cambió es para que todo siga igual. La LXIII Legislatura resulta un Congreso gatopardista.