Comunidades deben pagar decorado o pintura de templos dañados por sismo: INAH

El director del Centro INAH–Tlaxcala, Emilio Velázquez Gallegos, asentó que correrá a cuenta de las comunidades la decoración de los edificios o reparación de imágenes o arte sacro que hayan sufrido algún daño por los sismos. Foto:Alejandro Ancona/La Jornada de Oriente

Los trabajos de reparación que realice el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en templos dañados por los sismos del pasado mes de septiembre solamente abarcarán a la estructura de los inmuebles, y no en decorado o en piezas que hayan resultado con afectaciones por los movimientos telúricos.

Así lo advirtió el director del Centro INAH-Tlaxcala, Emilio Velázquez Gallegos, quien asentó que la decoración de los edificios o reparación de imágenes o arte sacro que hayan sufrido algún daño por los sismos correrá a cuenta de las comunidades y deberá hacerse bajo la supervisión del instituto y con profesionales del ramo.

Indicó que la reglas de operación del Fondo Nacional para Desastres Naturales (Fonden) y del seguro que tiene contratado el INAH para casos de siniestros, no contemplan trabajos de pintura ni restauración o reparación de piezas sacras, sino solamente la estructura de los monumentos históricos.


De acuerdo con la revisión que hizo personal del instituto, 133 templos religiosos de la entidad serán recuperados con recursos del Fonden y de la aseguradora. En algunos casos, los trabajos preliminares ya están en marcha y se estima podrían durar hasta un año.

Velázquez Gallegos informó que el Centro INAH-Tlaxcala también realizó un estudio y análisis de piezas sacras que resultaron afectadas por los movimientos telúricos del pasado mes de septiembre, pero advirtió que estas deberán ser reparadas con recursos que logre reunir la comunidad.

Entonces se va a trabajar la estructura de los templos, se va a consolidar bien todo el templo, se va a dejar en total salud estructural y hasta ahí llegará nuestro trabajo. El tema de los seguros, el tema del Fonden abarca exclusivamente esto. Ya lo demás correría por cuenta de la comunidad.

Dijo tener conocimiento de que en algunas comunidades, cuyas iglesias resultaron dañadas “hay gente que se ha animado y ha estado juntando sus recursos y todo, yo recomendaría que quede en una cuenta, transparente, que todo mundo esté atento a ese recurso, para que en el momento necesario, con nuestra asesoría, porque al final se trata de un monumento histórico, realicen el trabajo con restauradores de grado, profesionales”.

Destacó que el INAH está pidiendo que los restauradores y los que intervengan las piezas sean de grado, “porque un grado académico es una responsabilidad profesional, si no hace bien su trabajo hay maneras de hacerlo que responda, si es cualquier gente no se podrá hacer”.

Expuso que en el caso de decoración o de pintura, “se debe esperar dos años por lo menos, o sea dos temporadas de lluvia, porque al intervenir las cubiertas la humedad va a salir hacia abajo y entonces de nada va a servir pintar”.