Como todos los días

Como todos los días, en esta última jornada de 2013 no podemos dejar de exigir y trabajar para construir un país donde los derechos de todas y todos tengan vigencia. Hoy, alzamos la voz para exigir justicia y la inmediata liberación de Yakiri Rubí Rubio, quien no sólo ha sido víctima de una violación sexual sino también de la brutal violencia institucional que existe en México. Este caso, que nos indigna, llama a la activación de una Alerta de Género nacional; es imperdonable que tras el ataque sexual tenga que enfrentar un proceso judicial, con autoridades incompetentes y misóginas.

El Congreso local se renueva y un bloque de 18 legisladores se ha autodenominado fracción política en defensa de la ciudadanía tlaxcalteca, un conjunto de palabras que encierra un enorme reto si es que realmente hablan en serio y no se trata de un ardid más. La defensa de la ciudadanía tlaxcalteca no puede entenderse si no asumen que las dos anteriores legislaturas han estafado a las mujeres que vivimos en el estado, pues jamás han hecho una seria evaluación post legislativa, de la Ley de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia; además, se incumplió la sentencia judicial por omisión legislativa con perspectiva de género. La defensa de la ciudadanía tlaxcalteca irrefutablemente tiene que ver con las condiciones que posibiliten tener una vida digna. Si en la agenda legislativa de esta fracción y la de los 14 legisladores del bloque afín al Poder Ejecutivo, no prevalece el tema de los derechos humanos y no se garantizan mecanismos de participación para que las y los ciudadanos incidamos en la toma de decisiones, entonces tendremos una dosis más de retórica retorcida, en la podredumbre de la búsqueda del poder que envilece y que no genera acuerdos. De esta manera, a nosotros, a nosotras las ciudadanas nos toca hacer valer nuestra ciudadanía y vigilar a las y los nuevos legisladores para evitar excesos y omisiones.

P.D. Dicen que quien recibe no debe olvidar: gracias don Héctor Martínez García por ser, en el año más adverso de mi vida, mano amiga que dio impulso y alegría.