CÓDIGO POSTAL ES DESTINO. LA MITAD DE LOS QUE NACEN POBRES, SERÁN POBRES

Código postal

Código postal es destino. Uno de cada dos mexicanos que nace en la pobreza se quedara ahí toda la vida. Cinco de cada 10. 50 de cada 100. 500 de cada mil, medio millón de cada millón. La mitad de la población del país. La mitad de los tlaxcaltecas, aunque éstos son 60 de cada 100.

El lugar,  específicamente la casa, la calle, el barrio, la colonia, el pueblo, la ciudad, la entidad y el país en que se nace se convierte en destino. Lo que en política pública se ha señalado como código postal.

La mayor parte de los padres dice a sus hijos que estudien porque eso es lo que les permitirá mejores condiciones de vida. Les facilitará la movilidad social ascendente. Es decir, tendrán un nivel de vida mejor que sus padres.


Pero, si la educación no desarrolla las capacidades de las personas para que puedan abordar la realidad y transformarla. Aunque “salgan” de una universidad o tecnológico se encontrarán con un mercado de trabajo que no puede incorporarlos.

El crecimiento económico del país es de alrededor de 1.2 por ciento anual que no alcanza a absorber a la población que demanda trabajo y si lo hace, es bajo condiciones de informalidad y pésimos salarios.

Los padres–madres de familia experimentan angustia al ver que sus hijos no logran la movilidad social ascendente que les dijeron era posible. A la clase media le preocupa que ni siquiera alcancen el nivel que ellos tienen.

La única posibilidad de cambiar esta situación, como señala Amartya Sen, es el desarrollo como libertad. Desarrollar las capacidades de las personas para que puedan construir un proyecto que merezca ser vivido.

La OCDE y el Centro Espinoza Iglesias han publicado dos textos: “¿Un ascensor social roto? Cómo promover la movilidad social” y “El México del 2018. Movilidad para el bienestar social”, en el que urgen la implementación de una política de igualdad de oportunidad.