Ciegos, sordos y facciosos

20 años de experiencia en el servicio público han sido insuficientes para identificar las prácticas de corrupción que se realizan en los gobiernos, donde curiosamente el Dr. Meade fue funcionario de primer nivel.

A la corrupción ni la oigo, ni la veo. Se necesita estar ciego, sordo y ser faccioso para no haber podido detectar los miles de millones de pesos que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) está observando de las cuentas públicas del gobierno federal. De hecho, el candidato del PRI, José Antonio Meade debe dar explicaciones extensas sobre su paso por la Sedesol y la SHCP, cuyas dependencias están ligadas a los desvíos de recursos públicos; la primera porque ahí se gestó, la segunda porque se fue omiso para detenerla y sancionarla. 20 años de experiencia en el servicio público han sido insuficientes para identificar las prácticas de corrupción que se realizan en los gobiernos, donde curiosamente el Dr. Meade fue funcionario de primer nivel.

El monto aproximado de las observaciones de la ASF se calcula en más de 100 mil millones de pesos, entre las instituciones u obras que se mencionan están Sedesol, Sedatu, el nuevo aeropuerto de la Ciudad de México, entre muchas más. Las prácticas incluyen triangulación de recursos a entidades públicas, la subcontratación de empresas fantasma y jugosos contratos de obras o entregables que no se hicieron. El mecanismo de la tranza fue expuesto a través de la Estafa Maestra en 2017 y ha quedado constatado en la Auditoría de la cuenta pública, pero llaman la atención Sedesol y Sedatu, porque el modos operandi fue el mismo, en ellos estuvo y está al frente Rosario Robles, solo de esas dependencias se calcula más 6 mil 789 millones de pesos en desvíos.

Entre las irregularidades se encuentran los programas de apoyo al adulto mayor, que se suponen están creados para apoyar a este grupo de población vulnerable, la Auditoria encontró en el padrón de beneficiarios: 1. Que se otorgaba recursos a personas que ya habían fallecido, 2. Que había falsedad de información sobre los domicilios de los supuestos beneficiarios, no eran identificables y 3. Que se otorgaba recursos a personas adultas mayores cuya edad oscilaba entre los 113 y 124 años. Hacer tranza con los adultos mayores.


Esas y más anomalías explican por qué los miles de millones de pesos que se destinan a la política social y al combate a la pobreza no han logrado reducirla, la mayoría de recursos se queda en los bolsillos de la alta burocracia, se salpica a los funcionarios operativos o bien se hace el guardadito para abrir la billetera en los procesos electorales. Hasta ahora la titular de Sedatu ha intentado eludir su responsabilidad, sin embargo y aunque insiste en defenderse con argumentos legaloides, la principal responsable es ella, porque nadie le puede creer que no supo de las triangulaciones y de las empresas fantasmas. En ese sentido es lamentable que el propio candidato del PRI también se deslinde de esos desfalcos a la nación, sobra decir que entre uno de los pilares del sistema político mexicano es que nadie se mueve sin que el capitán dé la orden, ¿o no?

También la ASF encontró que la supuesta reforma educativa que habría de acabar con los comisionados, ha sido una farsa, pues se detectaron pagos por más de 120 millones de pesos a aviadores de la educación en el año 2016, en la época en que el actual coordinador de la campaña del PRI, Aurelio Nuño, estaba al frente de la SEP, ¿no que ya no habría comisionados? Pero no fue todo, también se encontró que no hay evidencia que muestra que se cuenta con un inventario de escuelas, necesidades de equipamiento e infraestructura educativa de todo el país y tampoco hay evidencia que la calidad educativa haya mejorado a cinco años de haberse puesto en marcha la reforma. El candidato del PRI debería preguntarle a su coordinador de campaña por qué sigue habiendo una nómina paralela y por qué de los pobres resultados en educación.

En gran medida, las múltiples irregularidades cometidas son producto de la impunidad, la complicidad y la actuación facciosa de las instituciones. Según registros, la PGR tiene más de 730 expedientes vinculados a estas prácticas, pero no llega ni al uno por ciento de sentencias condenatorias, a ello se añade que el manto de la impunidad hace que hasta los principales medios de comunicación hagan mutis sobre los escándalos de corrupción detectados por la ASF. El silencio de los medios hace pensar que se trata de cubrirle las espaldas al candidato del PRI, de los desfalcos, desviaciones o irregularidades cuando era funcionario del gobierno, periodo durante el cual la corrupción es de lo más significativo de los logros de Enrique Peña Nieto. A la corrupción, ni la oigo, ni la veo.

Entre tanto, denuncias anónimas en Tlaxcala de personas beneficiarias de los programas de Prospera y Adultos Mayores, acusan a los trabajadores operativos del gobierno de presionar para que voten por el candidato del PRI, con el argumento que de no hacerlo perderán el apoyo. ¿Será que las autoridades electorales también harán mutis? Los recursos son públicos, no están condicionados, ni se puede chantajear a los beneficiarios. Los programas sociales pueden mejorar, pero no se suspenderán, ni eliminarán aunque pierda el PRI, el voto es libre y secreto. Ya basta de manipular a los pobres.

¿Usted recuerda qué ocurrió el lunes 29 de febrero de 2016, además de ser año bisiesto? Le dejamos la tarea de indagar sobre el acontecimiento de esa fecha y de la intensidad de sus efectos. Ver para creer.