CICB de la UAT halla hongo endémico que infecta cultivos de maíz

El investigador del CICB de la UAT, Rubén Díaz subrayó que lo interesante de la biotecnología es que es muy versátil, por lo que se puede trabajar en materia de alimentos, de medio ambiente u organismos y muchas otras cosas. Foto:Alejandro Ancona/La Jornada de Oriente

El Centro de Investigaciones en Ciencias Biológicas (CICB) de la Universidad Autónoma de Tlaxcala (UAT) descubrió un hongo que infecta cultivos de maíz del estado, por lo que será estudiado tanto para contrarrestar los daños que causa, como para extraer sus enzimas y reproducirlas, con la finalidad de usarlas en la degradación de compuestos contaminantes.

“Es una nueva línea de investigación que estamos abriendo con estudiantes de licenciatura que se encargaron de ir a rastrear a los cultivos y encontramos ese organismo, dio a conocer Rubén Díaz Godínez, investigador y jefe de Laboratorio de Biotecnología del CICB de la UAT.

–¿Dónde se detectó el hongo?


–En Ixtacuixtla, por cierto en terrenos de uno de nuestros alumnos; es endémico (epidémico), respondió.

La intención es aislarlo –explicó– para hacer cultivos in vitro a fin de posteriormente mandar a secuenciar sus genes, conocer específicamente género y especie de este organismo, para encontrar un remedio, es decir, el control para erradicar esta plaga que, por una parte, repercute en la economía del productor y, por otra, en el abasto.

“Sabemos claramente que estamos importando muchísimas toneladas de este grano y esto es un punto medular de la economía del país”. De ahí la relevancia de esta investigación para hallar la forma de detener a esos entes dañinos.

Además, se ha observado que esos hongos contienen enzimas que utilizan para degradar esas plantas. “Ese es el otro lado de la moneda, saber qué tipo son para extraerlas y producirlas para usarlas en la degradación de compuestos contaminantes que se encuentran en el medio ambiente“.

Tiene dos semanas el descubrimiento del CICB de la UAT

–¿Hay posibilidad de que el hongo también se halle en otras regiones del estado?

–Seguramente, pero hasta que podamos determinar qué hongo es, podremos saber con exactitud qué tan infectivo es, sus mecanismos de infección y cómo contrarrestar, asentó.

Una vez estudiado, se sacará “el máximo provecho de él”, a fin de realizar una sobreexpresión de esas enzimas, o sea, sacarlas y ponerlas en otro organismo para producir toneladas y contribuir a la bioremediación del suelo, el agua o el aire.

–¿Qué tiempo tiene esta investigación?–, se le preguntó.

–Realmente vamos naciendo. Hace dos semanas encontramos el hongo.

Pero la idea surgió hace aproximadamente un par de meses. Inicialmente se buscaban hongos entomopatógenos, es decir, aquellos que atacan insectos. “El chapulín también es una plaga para los cultivos, queremos ayudar a la economía del agricultor; el maíz representa uno de los ingresos más fuertes para él”, comentó el investigador del CICB de la UAT.

“Ante la plaga de cualquier insecto que se come los cultivos, queríamos encontrar un hongo que los estuviera atacando, porque sí los hay, pero lo que descubrimos fue uno que estaba infectando a la planta”.

El investigador Rubén Díaz presentará proyecto al Conacyt

La idea es elaborar una propuesta de proyecto bien calendarizado, a efecto de establecer metodología y logística de estudio del organismo, para someterlo a consideración al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), anotó.

Se espera que sea evaluado favorablemente para solicitar recursos a fin de equipar laboratorios con infraestructura suficiente para atacar este problema, “que no va ser local ni regional, sino nacional”, dado a que en toda la República se cultiva maíz.

Estimó que en aproximadamente un año podrían obtenerse resultados positivos de esta investigación en la que participarán alumnos de posgrado.

–¿Alguna de esas tecnologías se aplica en casos o problemáticas específicas del estado?

–Aún no, pero se trabaja en la degradación de compuestos fenólicos con hongos seta que producen enzimas capaces de degradar colorantes que usan las empresas textiles y que aquí en Tlaxcala son muy famosas por descargar efluentes hacia los ríos, señaló.

“En esos ríos va la contaminación que llega a los cultivos y éstos llegan a la casa, empezamos con enfermedades y no sabemos por qué. Queremos establecer una tecnología que podamos implantar en industrias antes de que descarguen sus residuos”, añadió el investigador del CICB de la UAT.

–¿En qué otras líneas de investigación trabaja usted?

–Mi formación académica ha sido en Biotecnología, he trabajado y compartido una sobre el hongo Pleurotus ostreatus (seta), del cual he obtenido la mayor parte de las publicaciones que he realizado, reveló.

Este hongo produce enzimas polifenoloxidasas, son muy útiles para la degradación de contaminantes y son proteínas capaces de transformar un compuesto en otro, es decir, tóxicos en otros menos tóxicos, o bien, degradarlo completamente para mejorar el medio ambiente.

Entre estas enzimas se encuentran las lacasas; son diseñadas y producidas a partir de información genética que se encuentra en el núcleo de cada célula. El trabajo se enfocó en ellas “y  observamos que el PH ácido favorece la producción y expresión de éstas, además que la actividad catalítica se vio incrementada favorablemente”.

Otra línea es sobre la semilla de quinoa, que es un pseudocereal, con alto contenido de carbohidratos que se pueden utilizar como energía. “Contiene proteína y grasa, y ésta tiene un alto contenido de ácidos grasos omega 6 y omega 3, que son grasas buenas y que mejoran nuestra salud”, explicó.

Se ha realizado un análisis de su contenido de antioxidantes. Está compuesta por elementos suficientes que contribuyen a la salud, además por fibra que mejora la digestión y aporta minerales esenciales para el buen funcionamiento del cuerpo.

“Ha sido poco estudiada y muy poco consumida por la población, aunque se tienen reportes que las culturas prehispánicas la utilizaban como alimento diario”, acentuó.

Rubén Díaz Godínez es profesor–investigador del CICB de la UAT; apoya con cátedras en la licenciatura de Nutrición de la UAT. Es docente de la Maestría en Ciencias Biológicas y participará en la de Biotecnología y Manejo de Recursos Naturales. Realiza diferentes trabajos experimentales por la asesoría de estudiantes, incluidos alumnos de doctorado.

Hasta el momento, el científico ha participado como director o asesor de tesis de licenciatura, maestría y doctorado de 24 alumnos. Asimismo, ha asistido y presentado aproximadamente 140 trabajos de investigación en diversos congresos nacionales e internacionales.

Tiene 13 publicaciones en diversas revistas importantes como, Brazilian Journal Microbiology, BioResources.com, African Journal of Microbiology Research, Revista Mexicana de Ingeniería Química, Electronic Journal of Biotechnologhy, Current Microbiology y World Journal of Microbiology and Biotechnology.

Entre esos trabajos del investigador del CICB de la UAT destacan: “Crecimiento miceliar de cepas de Pleurotus ostreatus desarrolladas sobre agar y su correlación con la productividad y la producción en planta piloto” y “Caracterización del crecimiento y actividad de lacasas de cepas de Pleurotus ostreatus en fermentación sumergida”.

“Biodegradación por hongos de dibutil ftalato y la toxicidad de sus productos de degradación sobre el crecimiento de hongos y bacterias” e “Isoenzimas de lacasas de Pleurotus ostreatus crecido a diferente PH en fermentación en estado sólido usando espuma de poliuretano como soporte”.

“Actividad antimicrobiana de una proteína obtenida del cuerpo fructífero de Lentinula edodes contra Escherichia coli and Staphylococcus aureus”.

Su artículo arbitrado se titula “Determinación de la actividad enzimática de la enzima decolorante peroxidasa producidas por Pleurotus ostreatus y evaluación de su capacidad oxidativa sobre diferentes contaminantes textiles”. Fue publicado en la Revista Latinoamericana el Ambiente y las Ciencias.

Es uno de los autores de los libros Introducción a la biotecnología y Metabolismo Microbiano, ambos de la editorial UATx. En tanto, sus capítulos de libros son: “Genes de lacasas fúngicas” (en el libro Aplicación de genes microbianos en tecnología de enzimas) y “Caracterización de las fermentaciones líquidas y en estado sólido para la producción de lacasas Pleurotus ostreatus” (en el libro Procesos de fermentación).

Rubén Díaz subrayó que lo interesante de la biotecnología es que es muy versátil, por lo que se puede trabajar en materia de alimentos, de medio ambiente u organismos y muchas otras cosas más.

“Las líneas de investigación son muy interesantes, esperamos que esto sea una veta de oro para bien del hombre porque no es nada más para generar conocimientos, sino para encontrar alternativas y soluciones a los problemas que tenemos en el medio ambiente y en la comunidad”, realzó el integrante del CICB de la UAT.