¿Cargada burocrática?

Los burócratas son servidores públicos y se deben a la ciudadanía, no al presidente ni al precandidato del partido en el poder. El sueldo de los trabajadores del gobierno es pagado con los ingresos que se recaudan ya sea de empresas, ciudadanos o ingresos por la venta de petróleo, generación de electricidad y otros servicios que otorga el gobierno. Por ende, los burócratas no están obligados ni a votar por el partido en el poder, ni están obligados a hacer proselitismo a través de los programas sociales a favor de la supuesta continuidad. El llamado de Enrique Peña Nieto ante empleados federales es un nuevo intento de incidir, es buscar reeditar el clientelismo político a favor del precandidato que no es priista, pero que es abanderado tricolor. Veamos cómo se comporta la burocracia, ¿si prefiere ser soldado del PRI–gobierno o soldado de la democracia en ciernes?

Las primeras encuestas, una vez destapado el que será candidato del PRI, muestran a AMLO en primer lugar y al del partido en el gobierno en tercer sitio de las preferencias electorales. Las mediciones ya sea por las vías tradicionales de levantar datos o por vía de encuestas por facebook, coinciden en que el candidato a vencer es Andrés Manuel, el Frente se desploma y el PRI con candidato no sube, aunque éste se haya llevado las primeras páginas de los principales medios durante varios días. De hecho, es posible que mientras avance la precampaña el candidato sin partido del PRI tienda a subir, pero entre tanto eso ocurre la maquinaria del tricolor se ha encendido, la cargada de la semana pasada evidenció que los diferentes sectores se han alineado con la decisión del presidente de designar a un burócrata sin partido y, por ende, sin militancia. Los sectores, la alta burocracia y la dirigencia nacional una vez más se han subordinado a la decisión del que “manda”, hasta la ex gobernadora de Yucatán metió reversa y ya levantó la mano del ex secretario de Hacienda. Por su parte, Osorio Chong, aunque ha estado ausente en varias reuniones importantes del presidente, ya ha comido y bebido con el tecnócrata designado.

Ante ese escenario, una de las estrategias es ocupar a la burocracia del gobierno federal y de las entidades donde gobierna el PRI para tratar de incidir primero en que la ciudadanía conozca al candidato tricolor, porque los resultados de las encuestas muestran que una parte significativa de los electores desconoce al alfil del presidente; en segundo lugar, los soldaditos del gobierno deberán llevar el mensaje a los beneficiarios de programas sociales y otros de los supuestos logros de la actual administración y en tercer deberán promover la importancia de la continuidad del proyecto que ha impulsado el señor presidente con las fracasadas reformas estructurales. En otras palabras, la nueva edición del clientelismo y del uso de los recursos públicos serán pieza sustantiva de la campaña del PRI y de ello se espera que permitan volver competitivo al simil de Plutarco Elías Calles, tal como lo describió Luis Videgaray,


En ese sentido, el papel que jugará la burocracia será fundamental, ¿pero es posible esperar que la subordinación del burócrata de niveles operativos sea tal que como robots repitan hasta el cansancio las premisas del señor presidente?, ¿es posible suponer que los burócratas no hayan transitado a ser ciudadanos informados entre cuyos derechos están el ejercicio de su libertad de expresión y política?, ¿serán de plano los burócratas tan ingenuos para suponer que aun en el escenario de que ganara el burócrata sin partido mantendrán su chamba? Los datos muestran varias posibilidades, la primera es que aunque repita el gobierno en el poder, los cambios son parte importante de la nueva administración, algunos de los puestos de la alta burocracia serán ratificados, pero otros serán removidos y eso puede traer consecuencias entre los niveles inferiores y operativos de las dependencias. En segundo lugar, hay cuadros de la burocracia que dada su experiencia o su habilitación para ciertas áreas han logrado permanecer independientemente del partido que gobierne, cuántos panistas, perredistas y priistas siguen en el gobierno aunque en su momento hayan estado con partidos en el gobierno que ahora son oposición. En tercer lugar, hay datos que confirman que aunque hayan estado en campaña desde la burocracia y por ello contribuido al triunfo del candidato del gobierno, una vez tomada posición les hayan cortado la cabeza a más de un trabajador, es decir, los despidieron injustificadamente, el número de esos casos sigue a la alza, ayudas y luego te corren, ejemplos sobran.

De hecho, la estrategia en el gobierno ha iniciado, los bonos decembrinos son un aliciente para los burócratas de niveles inferiores, pero el bono se acabará y quedará un país con más de la mitad de la población viviendo la inclemencia de ser pobres. Valdría la pena que la burocracia reflexionará sobre si está para servir al presidente o a la sociedad mexicana que es la que les paga, todo por unos cuantos pesos.

Entre tanto, la época navideña está a la vuelta de la esquina, veremos que nos depara este fin y principio de año, por lo pronto, en los hogares tlaxcaltecas ya hay olor a pino de Navidad. Esta semana habrá que poner el árbol y con él la esperanza de que 2018 tenga armonía entrelazada con unas pizcas de calor para que el frío no nos lleve a la congeladora. ¿Habrá intercambios de regalos? Ver para creer.