CAPITAL CONVERTIDA EN MERCADO AMBULANTE. LA HERENCIA DEL TIANGUIS

Capital convertida

Capital convertida en tianguis. De forma cotidiana, sábados y domingos se instala en el parque Xicohténcatl un tianguis. No se distingue de ningún otro como para que pueda ser considerado atracción turística.

La actual administración municipal –y quizá el gobierno estatal– ha convertido la plaza –¿plancha?– de la Constitución en un gran mercado. Casi todas las semanas se emplazan grandes carpas en donde se vende cualquier tipo de mercancía.

Una de las explicaciones es que se trata de ayudar a la economía de forma social y solidaria. Pero la mayor parte de lo que ahí se expende poco tiene que ver con ello. Salvo que la India, China o Corea ya tengan producción local.


Frente a Los Portales se ubican unas letras de color gris con el nombre de la ciudad. Lo que nada tiene que ver con los colores que se inventaron para Tlaxcala. Resultan un estorbo para los paseantes y hasta para los adultos mayores que van, cada viernes, a bailar.

Inicialmente se plantea la idea de proponer a la capital para ser reconocida como Pueblo Mágico y, en una de esas, patrimonio de la humanidad. Sin embargo este tipo de acciones no fortalecen la posibilidad para lograrlo.

Los amantes de la fiesta brava algo tendrán que decir, pues la arena de la plaza Jorge El Ranchero Aguilar se ha convertido en un nuevo espacio de tianguis. Se celebran eventos que poco o nada tienen que ver con esa tradición tlaxcalteca.

Los viernes por la tarde–noche alrededor de la plaza–plancha hierve de vida juvenil. Pero, quién sabe por qué circunstancias, a veces el alumbrado público se apaga, con lo que se pone en riesgo a los noctámbulos que disfrutan de ese espacio.

Es necesario que las autoridades municipales visualicen de manera integral a la capital y en función de ello realicen sus acciones. De otra manera, lo único que se hace es destrozar una ciudad que todavía conserva muchos de sus atributos coloniales. Capital convertida en…