Candidatos fraudulentos

Fraudulentos u opacos, así podríamos advertir que son la mayoría de los aspirantes a diputados locales, pues 68 por ciento de éstos no ha reportado al Instituto Nacional Electoral (INE) ni un solo gasto en sus respectivas campañas.

Y peor aún, a 10 días de que concluyan las campañas electorales, el INE reporta que nuestros 82 candidatos propietarios a las 15 diputaciones de mayoría relativa solo han gastado 2 millones 205 mil 349.57 pesos, muy lejos de los 14 millones 68 mil 64 pesos asignados como recursos públicos para la promoción del voto.

No es creíble lo que supuestamente han invertido en sus campañas y mucho menos que 55 de ellos no hayan reportado un solo peso como gasto, aspecto que los muestra como son, buenos para “el fraus legis facta”, que es lo mismo para fraude a la ley.


Sin embargo, por esos actos u omisiones, los consejeros electorales federales podrían dejar sin candidaturas o sin legisladores electos a algunos partidos, coaliciones o candidaturas comunes, porque la reforma electoral puso a la fiscalización como eje fundamental y legal al momento de valorar el acceso al cargo público.

Si bien los topes de campaña para los comicios locales van de los 295 mil 38 hasta los 404 mil 237 pesos, dependiendo del distrito que se trate, lo cierto es que son irrisorios los montos dados a conocer como avances de gastos por nuestros candidatos.

Ahí están los 950 pesos que dice ha invertido en su campaña la frentista Laura Eloísa Lara, candidata en el distrito 12, o los mil 500 pesos reportados por Ciro Ríos Salinas, candidato independiente en el distrito 02 de Tlaxco, como tampoco son creíbles los supuestos 4 mil 500 pesos que dice haber gastado el otro independiente, Kerbing Martínez Pinillo, como tampoco lo son los 9 mil 483 pesos que dice haber gastado la candidata panista y reeleccionista, Dulce María Mastranzo Corona.

Está claro que los candidatos a diputados locales, los cuales por cierto no han hecho tampoco su declaración 3de3, de interés, patrimonial y fiscal, han salido, en el mejor de los casos, lentos para cumplir la ley o muy abusados (abusivos) para evadir su responsabilidad y con esa cara, sin vergüenza (sinvergüenzas), quieren su voto para vivir tres años del poder.