CANDIDATOS, CARISMA Y PODER. LAS ÉLITES PRIISTAS DEL PRD, PAN Y MORENA

Candidatos, carisma y poder

Candidatos, carisma y poder. La probabilidad de encontrar, dentro de un grupo determinado, mandatos específicos, es lo que Max Weber llama obediencia. Establece tres tipos puros de dominación legítima. Uno de ellos es el “poder carismático”.

Este carácter desarrolla una forma de autoridad que recibe el mismo nombre. “Descansa en la entrega extra cotidiana a la santidad, heroísmo o ejemplaridad de una persona y a las ordenaciones por ella creadas o reveladas”.

En las campañas políticas es común escuchar que l@s candidat@s expresan que ahora los ciudadanos no ejercen su derecho al sufragio en razón de partidos políticos porque ya no existe geometría política alguna.


Convencidos repiten, una y otra vez, que las poblaciones eligen a las personas, a los candidatos y cada uno de ellos se presenta como ejemplo de la cultura del esfuerzo, el don del servicio, la preocupación por los otros.

El problema es que quien repite esas frases son los “políticos de siempre”. Una rápida revisada a los nombres de quienes participan como candidat@s en las tres coaliciones, hace brotar mayoría de ex priistas.

Todos estos supuestos líderes carismáticos son “ramas del mismo árbol”. De ahí que el resultado electoral no cambiará el estado de cosas. Porque todos han sido miembros distinguidos de la misma familia revolucionaria.

Esta se forma bajo el reclutamiento y promoción del partido único. En 1998 se fractura y ocupa las posiciones de la izquierda en el PRD, de la derecha en el PAN y ahora se extiende hasta Morena.

“El carisma puede ser una renovación desde dentro, que nacida de la indigencia o del entusiasmo, significa una variación de la dirección de la conciencia y de la acción, con reorientación completa de todas las actitudes frente a las formas de vida anteriores o frente al “mundo en general”. Candidatos, carisma y poder.