Candidatas que hagan la diferencia

En curso se encuentra el segundo proceso federal permeado por la paridad en las candidaturas y aún la gran mayoría de los partidos políticos tiene serios problemas a la hora de posicionar cuadros femeninos competitivos, pues prevalecen las prácticas misóginas y el poco interés de formar realmente a las mujeres para su participación política, detonando su liderazgo, capacidades y habilidades para la negociación, el análisis y el impulso de agendas con perspectiva de género.

Sin duda es un avance que las mujeres estemos en los números de las candidaturas y que nos encontremos en más espacios de toma de decisión, pero igual de importante es que tengamos definida una carta de navegación para que las mujeres que asumen un cargo de elección popular o de función pública, se conviertan en referentes y en inspiración para otras mujeres y su actuación, en corresponsabilidad con los hombres, abra caminos de igualdad.

El escenario en política, como en todos los demás ámbitos de la vida, se hace complicado para las mujeres, pues persisten los techos de cristal y los pisos pegajosos. Debemos observar que se encuentra latente el riesgo de vivir violencia política de género, pero se debe tener un manejo ético y responsable del tema, pues el abuso por parte de ciertas mujeres envilecidas por el oportunismo, ha derivado en el desdibujamiento de lo realmente importante. No hay que olvidar que “el discurso de las carencias no es transformador”.


En el ideal, la presencia de las mujeres de manera paritaria en la contienda electoral debería ser garantía de procesos más equitativos, limpios, propositivos y creativos. Esperamos que todas las candidatas se den la oportunidad de marcar una diferencia y sean aliento para que cada vez más ciudadanas se involucren en los asuntos públicos y generen exigencias para la rendición de cuentas, así como legislación y políticas públicas que pongan un alto a los feminicidios y trata de personas; es decir, que sean capaces de hacer una política digna, sustentada en valores, respetuosa de las diferencias, incluyente y humana. En este 2018, ¿qué candidatas asumirán tal compromiso? ¿Qué candidatas harán la diferencia?